El Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán ha condenado las medidas injerencistas de Estados Unidos contra Cuba, incluidas las sanciones que afectan a la población y los intentos de intimidar a las autoridades y personalidades cubanas.
En un comunicado, emitido este martes, la Cancillería iraní ha calificado de “criminal e ilegal” la emisión de una orden de detención contra el expresidente cubano Raúl Castro y la ha condenado enérgicamente.
“La política de sanciones, presión e intimidación que se aplica contra el pueblo cubano desde hace más de siete décadas viola la Carta de las Naciones Unidas y contraviene los principios y las normas del derecho internacional y los derechos humanos”, señala el comunicado.
La Cancillería iraní ha sostenido que el Gobierno estadounidense debe rendir cuentas por las consecuencias devastadoras de esta política sobre los derechos humanos fundamentales de la población cubana.
La nota pone de relieve la solidaridad de la República Islámica con el Gobierno y el pueblo de Cuba frente a las acciones de Washington y ha subrayado la necesidad de respetar la soberanía nacional, la independencia y el derecho del pueblo cubano a la autodeterminación.
El rechazo de Irán a la medida estadounidense surge ante el anuncio del fiscal estatal de Florida, James Uthmeier, quien presentó el lunes 19 de octubre la imputación contra el expresidente cubano Raúl Castro, tomando en cuenta que estos cargos por conspiración para cometer homicidio en primer grado se remontan al 24 de febrero de 1996. Ese día, aviones de combate de la Fuerza Aérea Revolucionaria cubana derribaron dos avionetas del grupo terrorista Hermanos al Rescate, que habían ingresado sin permiso al espacio aéreo de la isla. El episodio dejó cuatro fallecidos, y el dirigente cubano ejercía entonces el Ministerio de Defensa.
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, rechazó el miércoles la acusación en un mensaje publicado en su cuenta de X, donde la calificó de “una acción política, sin ningún basamento jurídico”, cuyo objetivo, afirmó, es engrosar el expediente que se está construyendo para “justificar el desatino de una agresión militar” contra Cuba.
No es la primera vez que Estados Unidos dirige acusaciones contra Raúl Castro sin ofrecer pruebas. En 1993, fiscales federales de Miami estudiaron la posibilidad de imputarlo por presunto narcotráfico, aunque finalmente no presentaron cargos.
De acuerdo con las autoridades cubanas, la actuación de la isla estuvo amparada por el derecho a la legítima defensa, la protección de la soberanía aérea y los principios recogidos en la Carta de las Naciones Unidas y el Convenio de Chicago de 1944.
El Gobierno cubano ha denunciado que este tipo de acciones forman parte de la política de hostilidad mantenida por Washington contra la nación caribeña y de los intentos por legitimar la continuidad del bloqueo económico, comercial y financiero vigente desde hace más de seis décadas.
Según las autoridades cubanas, los daños ocasionados por el bloqueo entre el 1 de marzo de 2025 y el 28 de febrero de 2026, a precios corrientes, ascendieron a una cifra récord de 8083 millones de dólares, un 7 % más que el año anterior.
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