En su discurso ante la cumbre extraordinaria de los Estados ribereños del mar Caspio celebrada este viernes en Turkmenistán, Masud Pezeshkian ha destacado que la cooperación ambiental, en el contexto actual de múltiples crisis, rivalidades geopolíticas, guerras, sanciones unilaterales y el debilitamiento del multilateralismo, puede ser uno de los ámbitos más importantes para fomentar la confianza y el acercamiento entre los países de la región.
He hecho hincapié en que el medio ambiente no debe ser víctima de disputas políticas, rivalidades económicas ni injerencias externas, y recalcó la necesidad de que los Estados ribereños determinen el destino del mar Caspio en el marco de la cooperación regional, basándose en sus capacidades científicas, técnicas, financieras y humanas, y con pleno respeto a la soberanía nacional y a los legítimos intereses mutuos.
El mandatario iraní ha ratificado que la paz, la estabilidad y la seguridad sostenible en la región del mar Caspio solo se lograrán cuando los Estados ribereños respeten la soberanía y los intereses legítimos de los demás, e impidan que esta cuenca estratégica se convierta en un escenario de rivalidades destructivas y de la presencia e intervenciones de potencias ajenas a la región.
Ataques contra el puerto de Anzali y el buque iraní en el mar Caspio deben ser condenados
En este contexto, Pezeshkian ha recalcado que cualquier ataque militar dirigido contra instalaciones costeras, puertos, buques, depósitos de combustible, instalaciones industriales e infraestructura marítima, como el ataque perpetrado contra el puerto de Anzali (en el norte del país) durante la guerra de agresión librada por Estados Unidos y el régimen sionista contra la República Islámica de Irán, así como el ataque armado lanzado por Ucrania contra un buque mercante iraní, pondrá en peligro la paz y la seguridad regionales, además de sus posibles repercusiones ambientales transfronterizas.
De este modo, ha destacado la necesidad de que todos los países costeros condenen estos ataques de forma inmediata y enérgica, y trabajen para que el agresor rinda cuentas.
Ha explicado que el vertido de combustible y contaminantes al medio marino, los daños a los hábitats costeros, la contaminación de sedimentos y agua, así como el perjuicio a la biodiversidad, son efectos que pueden extenderse más allá del lugar inmediato del incidente en el mar Caspio. Por lo tanto, la República Islámica de Irán subraya la importancia de preservar la naturaleza pacífica del mar Caspio y la necesidad de proteger su medio ambiente en el contexto de los conflictos armados, ha agregado.
En otra parte de sus declaraciones, Pezeshkian ha alertado que el descenso del nivel del agua del mar Caspio ya no es solo una preocupación medioambiental, sino que se ha convertido en un problema económico, social, humanitario e incluso de seguridad para la región.
Destacando el papel fundamental del Convenio de Teherán, el presidente iraní ha considerado que el Convenio Marco para la Protección del Medio Marino del Mar Caspio, firmado en 2003 por los cinco Estados ribereños y que recientemente celebró su séptima reunión en Teherán, con motivo del vigésimo aniversario de su entrada en vigor, con una participación activa y significativa de todos ellos, constituye el marco regional jurídicamente vinculante más importante para la protección del medio ambiente del mar Caspio.
Ha aseverado que el Convenio de Teherán, con sus protocolos, les proporciona un marco para una cooperación eficaz e integral entre los Estados ribereños en diversos ámbitos, desde la lucha contra la contaminación por hidrocarburos y la contaminación derivada de actividades terrestres, hasta la protección de la biodiversidad y la evaluación de los impactos ambientales transfronterizos, el cambio climático y el descenso del nivel del agua del mar Caspio.
El mandatario persa ha subrayado en la cumbre que “ningún país puede contener esta crisis por sí solo”, agregando que el mar Caspio es un ecosistema interconectado y que cualquier daño a una parte del mismo tendrá inevitablemente repercusiones en toda la masa de agua.
Según Pezeshkian, la República Islámica de Irán acoge con satisfacción la decisión de la reunión de establecer un comité de alto nivel integrado por los subjefes de gobierno de los Estados costeros, que proponga el desarrollo y la aplicación de un programa regional a largo plazo para abordar el descenso del nivel del agua del mar Caspio en el marco del Convenio de Teherán.
El presidente explica que este programa debería incluir siete pilares clave, que son:
1. Seguimiento científico conjunto de los factores que afectan al descenso de los niveles de agua, y preparación e implementación de un programa regional integral para abordar el descenso del nivel del agua del mar Caspio.
2. Fortalecer los mecanismos conjuntos para combatir la contaminación marina y proteger la biodiversidad.
3. Elevar el estatus del Convenio de Teherán y fortalecer sus mecanismos de implementación.
4. Adaptar las infraestructuras costeras y los puertos a los cambios futuros.
5. Proteger y rehabilitar humedales, hábitats y zonas ambientalmente sensibles.
6. Apoyar a las comunidades locales, al sector pesquero y al sustento de millones de personas que dependen del mar Caspio.
7. Proporcionar los recursos financieros y tecnológicos necesarios para implementar medidas de adaptación y protección ambiental.
Dirigiéndose a los países ribereños del mar Caspio, ha indicado que hoy nos encontramos ante una decisión histórica: o bien observar el descenso del nivel del agua de este mar como un curso natural inevitable y simplemente esperar sus repercusiones, o bien actuar basándonos en la ciencia, la cooperación regional y la voluntad política para reducir los daños y mejorar la resiliencia de este ecosistema único.
He enfatizado que la protección del mar Caspio requiere, sobre todo, una voluntad política compartida, una cooperación constante y una acción coordinada de todos los Estados ribereños.
Además, ha agregado que la República Islámica de Irán cree que las crisis ambientales no reconocen fronteras políticas y que para abordarlas eficazmente es necesario trascender las visiones nacionales estrechas y fortalecer la responsabilidad regional.
Pezeshkian ha subrayado que Irán apuesta por la cooperación, el conocimiento y la protección del mar Caspio, así como por la transmisión de este patrimonio común a las generaciones futuras, haciendo un llamamiento para que el mar Caspio se transforme en un nuevo símbolo de cooperación regional, de modo que pueda servir de puente para la comunicación entre los pueblos.
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