“Es evidente que todos los países ribereños deben condenar explícitamente este tipo de acciones y subrayar la necesidad de respetar la soberanía nacional y la integridad territorial de los Estados”, ha declarado el vicecanciller de Irán para Asuntos Jurídicos e Internacionales, Kazem Qaribabadi, en un mensaje emitido este miércoles con motivo del Día del Mar Caspio, que se celebra el 12 de agosto.
Ha destacado la necesidad de fortalecer la solidaridad regional para defender la seguridad común frente a provocaciones externas.
Qaribabadi ha señalado “la agresión con misiles perpetrada por el régimen sionista y Estados Unidos contra las instalaciones del puerto de Anzali” a finales de marzo del año pasado, así como “el ataque con drones del régimen ucraniano contra un buque comercial iraní en el mar Caspio”.
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Según Qaribabadi, este tipo de acciones ha amenazado la estabilidad regional y ha puesto de relieve la importancia de reforzar la cooperación entre los países ribereños para garantizar su seguridad común.
El mensaje también ha abordado uno de los principales desafíos medioambientales que enfrenta actualmente el Caspio: la preocupante reducción de su nivel de agua. Esta situación ha afectado al ecosistema, los puertos y la navegación, así como a las actividades pesqueras.
Describió el marco como una muestra de la voluntad compartida de las cinco naciones costeras de proteger el lago más grande del mundo, que constituye un activo ecológico vital y la columna vertebral económica de millones de residentes en las ciudades costeras.
Qaribabadi ha señalado que la caída del nivel del agua no ha respondido únicamente a un fenómeno natural o temporal, sino que ha reflejado la compleja interacción entre el cambio climático y las actividades humanas. Ante esta situación, ha destacado la importancia de reforzar la cooperación científica entre los países ribereños.
Esta cooperación debe permitir, según ha explicado, un seguimiento de la evolución del nivel del agua, la evaluación del estado medioambiental y de la biodiversidad, así como el análisis de las tendencias climáticas e hidrológicas.
El vicecanciller iraní ha recordado además que el 12 de agosto de 2006 ha entrado en vigor el Convenio de Teherán para la protección del medio marino del Caspio, como símbolo de la voluntad de los cinco países ribereños de preservar este ecosistema compartido.
El Caspio no solo ha constituido un patrimonio ecológico común, sino también una fuente esencial de sustento para millones de personas en sus zonas costeras. Por ello, Qaribabadi ha subrayado que su protección requiere cooperación jurídica, científica y medioambiental, así como una estrecha coordinación regional.
En esta línea, ha destacado que preservar el Caspio ha exigido un compromiso sostenido y una mayor cooperación entre los países ribereños para garantizar la sostenibilidad del ecosistema, el bienestar de las comunidades costeras y la seguridad de la región a largo plazo.
mep/tmv
