“Cada uno de los países europeos que puso su territorio o sus instalaciones a disposición de los agresores debe responder por sus acciones, ya que este acto constituye un claro ejemplo de participación y complicidad en la comisión del crimen de agresión internacional y en el uso de la fuerza contra un Estado independiente y miembro de las Naciones Unidas”, declaró el lunes en una entrevista radiofónica, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, Esmail Baqai, destacando, de este modo, la demanda explícita que planteó el canciller iraní, Abás Araqchi, en su reunión de ayer con los embajadores y los jefes de las representaciones diplomáticas extranjeras.
Baqai, sobre esta reunión, que se celebró tras el regreso de la delegación iraní de la sesión anual de la Asamblea General de las Naciones Unidas en Nueva York, afirmó que “hemos documentado estos casos” y, durante la reunión de ayer, el ministro de Asuntos Exteriores también expuso detalladamente esta cuestión a los embajadores.
El diplomático añadió que recientemente, el secretario general de la OTAN admitió por enésima vez que se utilizaron el territorio, las instalaciones y las bases militares situadas en países europeos para preparar y planificar los ataques ilegales y agresivos de Estados Unidos y del régimen sionista contra la República Islámica de Irán. Al respecto, declaró que este asunto ha quedado registrado como parte de los documentos históricos y demostró que los iraníes resistieron simultáneamente frente a dos ejércitos maliciosos y también frente a un gran número de países que los apoyaban, lo que puso de manifiesto la grandeza épica de la resistencia del pueblo iraní.
Al referirse a las circunstancias especiales del viaje de este año a Nueva York, Baqai confirmó que la participación en la Asamblea General de este año tenía una importancia aún mayor, ya que era la primera presencia de Irán en esta reunión después de su épica defensa ante una guerra de agresión ilegal a su contra.
En este contexto, señaló que tanto el discurso del presidente Masud Pezeshkian como las más de 60 reuniones de alto nivel mantenidas por las autoridades iraníes proporcionaron un marco adecuado para la exposición simultánea de la opresión y el poder de Irán en la protección de la seguridad nacional y la dignidad del país.
Baqai también se refirió a la polémica suscitada por la presencia provocadora del embajador del régimen israelí cerca de la mesa de la delegación iraní en el pleno de la Asamblea General, y ratificó que este comportamiento fue planificado previamente y tuvo como objetivo desviar la atención del gran escándalo ocurrido esa misma mañana.
“Aquella mañana, durante el discurso del primer ministro de este régimen [Benjamín Netanyahu], fuimos testigos de una salida colectiva y sin precedentes de delegaciones diplomáticas en protesta por los crímenes de guerra y el genocidio cometidos, un acontecimiento que provocó la ira de las autoridades sionistas. El intento del embajador de este régimen de acercarse a la mesa de Irán no fue más que una escena previamente diseñada, a la que se respondió con desdén apartándose de comportamientos infantiles y anómalos”, agregó al respecto.
Las delegaciones de 77 países abandonaron la Asamblea General de la ONU cuando Netanyahu comenzó su discurso, dejando numerosos asientos vacíos en el salón.
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