• El presidente iraní, Masud Pezeshkian (izqda.), durante una reunión con el secretario general de la ONU, António Guterres, en Nueva York, 25 de septiembre de 2026.
Publicada: sábado, 26 de septiembre de 2026 7:41

El presidente iraní afirmó ante el titular de la ONU que Irán mantiene abierta la vía diplomática, pero ya no confía en EE.UU. tras sus traiciones a la diplomacia.

“Irán no abandonó la mesa de negociaciones, pero, después de las experiencias pasadas, ya no confía en Estados Unidos”, afirmó el viernes Masud Pezeshkian, durante una reunión con el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), António Guterres, en Nueva York, donde ambos abordaron los últimos acontecimientos regionales, el programa nuclear de Irán, los procesos diplomáticos y las vías para fortalecer la paz y la estabilidad en Asia Occidental.

El mandatario iraní sostuvo que Estados Unidos “traicionó la diplomacia tres veces” durante su mandato, lo que, según explicó, provocó un grave deterioro de la confianza de Irán en Washington. Agradeció asimismo las posiciones de Guterres y su solidaridad con el Gobierno y el pueblo iraní.

En relación con el programa nuclear, Pezeshkian calificó de “ilusión y calumnia” las acusaciones sobre un supuesto intento de Irán de obtener armas nucleares y reiteró que el objetivo de la República Islámica fue desarrollar y aprovechar los conocimientos y la tecnología nuclear con fines pacíficos.

EEUU e Israel son ejemplos de terrorismo de Estado

También denunció las acciones de Estados Unidos y el régimen israelí contra Irán como contrarias a la Carta de las Naciones Unidas y al derecho internacional, y las calificó de “crímenes de guerra”.

El presidente iraní subrayó que Teherán está combatiendo el terrorismo y manteniendo la seguridad regional, considerando a Estados Unidos y al régimen israelí de ejemplos de “terrorismo de Estado”.

Según Pezeshkian, Irán busca la paz y la seguridad en la región, pero no permitirá que las presiones externas lo obliguen a rendirse.

“Las sanciones no deben convertirse en instrumento de presión contra pueblos”

El presidente iraní denunció que las sanciones y las recientes medidas estadounidenses afectaron al pueblo iraní y advirtió de que las restricciones económicas no debían utilizarse como instrumento de presión contra las naciones.

Pezeshkian también subrayó que Irán no buscó un enfrentamiento con sus vecinos y destacó los profundos vínculos históricos y culturales con los países de la región. “Hemos vivido juntos a lo largo de la historia”, señaló.

Asimismo, recalcó la independencia y la integridad territorial de Irán y destacó que “Irán no es Siria, Gaza ni Venezuela”.

Pezeshkian aboga por una seguridad regional sin fuerzas extranjeras

En otra parte del encuentro, Pezeshkian defendió una arquitectura de seguridad regional basada en la cooperación entre los propios países de la zona y sin la intervención de fuerzas extrarregionales.

El presidente iraní sostuvo que la República Islámica buscó establecer una seguridad autóctona en el Golfo Pérsico y Asia Occidental y resolver las diferencias regionales mediante el diálogo y la cooperación. A su juicio, la salida de Estados Unidos de la región facilitaría la solución de numerosos problemas, dado que los países regionales cuentan con capacidad para abordar sus propias disputas.

Guterres: La voz de Irán fue una voz de paz y moderación

Por su parte, António Guterres señaló que Irán había planteado durante las últimas semanas propuestas para abordar la situación y expresó su esperanza de que los esfuerzos diplomáticos dieran resultados con rapidez. “Su voz y la de Irán fueron una voz de paz y moderación”, afirmó el secretario general de la ONU, quien anunció además que viajaría a la región la próxima semana para pedir a los países que respaldaran el proceso diplomático y desempeñaran un papel constructivo.

Guterres reconoció la complejidad de la situación en distintos puntos de la región, entre ellos Líbano y Yemen, pero subrayó que los esfuerzos para alcanzar soluciones políticas y diplomáticas debían continuar. En este sentido, expresó su esperanza de que las nuevas iniciativas diplomáticas permitieran avanzar hacia soluciones políticas.

Asimismo, destacó la importancia estratégica del estrecho de Ormuz, cuya apertura, según señaló, tiene repercusiones globales por su vínculo con la seguridad alimentaria y la estabilidad económica internacional.

Guterres afirmó que la ONU solo dispone de “su voz y sus palabras” como instrumentos y aseguró que emplearía todos sus recursos para respaldar los esfuerzos encaminados a fortalecer la estabilidad y la seguridad regionales.

El secretario general de la ONU recalcó asimismo que, de acuerdo con su evaluación, Irán no persigue la obtención de armas nucleares.

Estados Unidos y el régimen de Israel lanzaron la guerra de agresión no provocada contra Irán el 28 de febrero, asesinando al Líder de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, y a varios altos funcionarios, así como a cientos de civiles iraníes.

En respuesta, las fuerzas iraníes llevaron a cabo numerosas operaciones contra blancos israelíes en los territorios ocupados, así como las bases de EE.UU. en región.

Además, Irán cerró el estrecho de Ormuz como medida defensiva ante la guerra lanzada por Estados Unidos y el régimen de Israel en su contra. Teherán ha dejado claras sus condiciones para la reapertura de este paso estratégico, entre ellas el levantamiento del bloqueo naval, el fin de las agresiones militares, la suspensión de las sanciones —incluidas las que afectan a sus exportaciones de petróleo—, la liberación de activos iraníes congelados, el respeto de un alto el fuego en todos los frentes, incluido Líbano, y la compensación por los daños causados por la guerra.

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