“Nadie puede destruir Irán. Nuestro país tiene profundas raíces históricas y civilizatorias”, ha afirmado en las primeras horas de este jueves el presidente iraní, Masud Pezeshkian, en declaraciones a periodistas iraníes, al destacar la firmeza del pueblo iraní frente a las presiones y amenazas.
Pezeshkian ha realizado estas declaraciones al margen del 81.º período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas (AGNU), explicando que la presencia de la delegación iraní ha ofrecido una oportunidad para dialogar con distintos países, defender los derechos e intereses del pueblo iraní y exponer la postura de Teherán sobre los acontecimientos regionales e internacionales.
En este sentido, el mandatario iraní ha señalado que el discurso que había preparado antes de viajar a Nueva York tuvo que ser revisado a raíz de las declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump. Según ha explicado, se intentó aprovechar el espacio brindado por la Asamblea General para exponer con mayor claridad las realidades relacionadas con las medidas de EE.UU. contra Irán y otros países.
Pezeshkian ha denunciado que las actuaciones de Washington no han sido compatibles con las normas internacionales ni con los principios humanitarios y ha señalado que EE.UU. ha seguido en los últimos años una política basada en la fuerza en distintas partes del mundo, incluidos Venezuela, Cuba y Groenlandia.
El presidente iraní ha subrayado que, aunque Washington ha mantenido históricamente ese enfoque, pocas veces se había expresado de forma tan abierta, hasta el punto de que se haya llegado a hablar de la destrucción de un país. En este contexto, ha destacado la presencia del pueblo iraní pese a todas las presiones y ha expresado su esperanza de que los responsables del país estén a la altura de su resistencia.
Asimismo, Pezeshkian ha señalado que las declaraciones de Trump han hecho necesario abordar en la sede de la ONU, dentro del tiempo disponible, las acciones de Estados Unidos y la actuación del régimen israelí en la región. Ha considerado que las operaciones israelíes, especialmente en Gaza y Líbano, han contravenido las normas y principios del derecho internacional y ha aludido a los numerosos informes sobre víctimas y sufrimiento entre la población civil.
Las declaraciones del presidente iraní se producen un día después de que Trump amenazara, ante la Asamblea General de la ONU, con “aniquilar” la República Islámica si Teherán no alcanza un acuerdo para poner fin a la guerra.
En su discurso valiente en la AGNU, Pezeshkian destacó el miércoles que Irán nunca ha iniciado una guerra, pero tampoco teme combatir en defensa propia ni rehúye las negociaciones para alcanzar la paz.
“Irán nunca ha iniciado una guerra y siempre ha demostrado su compromiso con la mesa de negociaciones. La guerra nos fue impuesta. Pero hemos demostrado que, para defendernos, no tememos la guerra; para alcanzar la paz, no rehuimos las negociaciones, y estamos dispuestos a defender a nuestro querido Irán hasta el último aliento”, alertó.
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