Mohamad Baqer Qalibaf ha reproducido en su cuenta X un artículo del premio Nobel de Economía Paul Krugman, en el que el economista expone las mentiras del secretario del Tesoro de EE.UU., Scott Bessent y su fracaso absoluto en la gestión de los mercados, señalando la pérdida de control del mercado de bonos del Tesoro estadounidense como prueba del fracaso de su política de mentiras.
Qalibaf se ha burlado de la afirmación de Bessent sobre el paso de 130 millones de barriles de petróleo por el estrecho de Ormuz en dos semanas.
“Pídele a tu asesor que muestre los datos de Moody’s, que cifran en más de 130 000 millones de dólares los costes de la guerra, y pregúntale a otro cuánto perdió Jane Street, más de 130 millones de dólares, vendiendo petróleo en corto para usted en una sola operación de futuros”, ha subrayado Qalibaf.
Vender petróleo en corto es una estrategia de inversión que genera ganancias cuando el precio del petróleo baja. Qalibaf insinuó que la importante pérdida de Jane Street fue consecuencia directa de la manipulación del Gobierno estadounidense para mantener bajos los precios del petróleo, una estrategia que terminó resultando contraproducente.
“Los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense están en llamas”, ha escrito Qalibaf, en referencia al aumento de los rendimientos de dichos bonos.
Según la información publicada en la página web oficial de Qalibaf, el rendimiento de los bonos del Tesoro estadounidense a 30 años alcanzó aproximadamente el 5,3 %, su nivel más alto desde 2008.
El informe señalaba que el Tesoro estadounidense había intentado, mediante diversas medidas, elevar el precio de los bonos a largo plazo y mantener bajos los rendimientos, en un esfuerzo por proyectar una imagen más favorable de la economía del país y del coste de la deuda pública.
Sin embargo, según indicó, el mercado no había aceptado esos esfuerzos, y los rendimientos volvieron a subir posteriormente.
Según el informe, el aumento de los rendimientos indica que los inversores profesionales no confían plenamente en el discurso presentado por el gobierno estadounidense y el Departamento del Tesoro, y consideran que los riesgos son mayores de lo que sugieren los funcionarios.
Los mercados petroleros han seguido siendo muy sensibles a los acontecimientos en torno al estrecho de Ormuz, una ruta clave para el suministro energético mundial que Irán ha cerrado desde los primeros días de la guerra en respuesta a la agresión.
Irán restringió el tránsito por el estrecho de Ormuz en respuesta a la guerra de agresión ilegal estadounidense-israelí contra el país, que comenzó el 28 de febrero y cesó con un alto el fuego el 8 de abril.
Sin embargo, Estados Unidos intentó socavar la soberanía de Irán sobre esta vía estratégica para el suministro energético mundial, estableciendo un corredor inseguro cerca de las costas de Omán. Además, Estados Unidos reanudó sus ataques aéreos contra Irán e impuso un bloqueo naval al país, violando el acuerdo que puso fin a la guerra.
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