• Una lancha rápida de la Armada del CGRI de Irán junto a un petrolero en el estrecho de Ormuz, Golfo Pérsico.
Publicada: miércoles, 12 de agosto de 2026 22:37

Irán ha rechazado las afirmaciones de EEUU sobre la reapertura de Ormuz y ha reafirmado que el estrecho seguirá bloqueado hasta que Washington cumpla sus condiciones.

“Las afirmaciones y las publicaciones repetidas de los responsables estadounidenses de que el estrecho de Ormuz ya no está bloqueado no cambian la realidad”, ha advertido este miércoles la Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico (PGSA, por sus siglas en inglés), organismo creado por Irán en mayo para gestionar el tráfico marítimo a través de esta vía estratégica.

En un breve mensaje difundido en redes sociales, la PGSA ha insistido en que “el estrecho de Ormuz sigue bloqueado y no se reabrirá hasta que se acepten las condiciones de Irán”. Entre estas condiciones se encuentran el fin del bloqueo naval a los puertos iraníes, un alto el fuego que incluya al Líbano, así como la liberación de los fondos iraníes congelados por Washington.

Las declaraciones de la autoridad iraní se han producido después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, afirmara en redes sociales que “Estados Unidos tiene el control total sobre el estrecho de Ormuz”. “¡Creo que lo mantendremos!”, ha añadido, al tiempo que ha vuelto a calificar el bloqueo naval contra Irán de “muro de acero”.

Por su parte, el Ejército estadounidense ha afirmado de que sus fuerzas han redirigido 59 buques comerciales, han “inutilizado” tres y han “abordado” otros dos, en el marco de las operaciones destinadas a garantizar el “cumplimiento del bloqueo” impuesto a los puertos iraníes.

Irán comenzó a restringir el tránsito por el estrecho de Ormuz, una vía marítima estratégica del Golfo Pérsico por la que circula aproximadamente una quinta parte del suministro mundial de petróleo, a principios de marzo, varios días después de que Estados Unidos y el régimen israelí emprendieran conjuntamente una guerra de agresión contra el país.

Sin embargo, cuarenta días después, el 8 de abril, los enemigos se vieron obligados a aceptar un alto el fuego ante la resistencia iraní, las exitosas operaciones de represalia y el firme control de Irán sobre el estrecho de Ormuz.

 

El 17 de junio, Teherán y Washington firmaron un Memorando de Entendimiento (MdE), mediado por Pakistán, con el objetivo de poner fin a las hostilidades estadounidenses y preparar una nueva ronda de negociaciones. No obstante, el 8 de julio, el presidente de Estados Unidos anunció unilateralmente el fin del acuerdo marco de alto el fuego con Irán.

Ante las violaciones estadounidenses del MdE, Irán volvió a imponer restricciones al tránsito por el estrecho de Ormuz, después de que Washington incumpliera los términos del acuerdo e intentara socavar la gestión iraní de esta vía estratégica. Teherán advirtió además a Estados Unidos de las consecuencias de cualquier nuevo ataque y dejó claro que las restricciones se mantendrán hasta que cese la injerencia estadounidense.

Durante las últimas semanas, Irán mantiene conversaciones con Omán con el objetivo de establecer un mecanismo de gestión del estrecho de Ormuz.

Las negociaciones buscan establecer un nuevo marco jurídico y un mecanismo para regular la navegación comercial a través del estrecho, incluida la designación de una ruta provisional de navegación que, posteriormente, podría servir de base para un acuerdo permanente. No obstante, funcionarios iraníes han subrayado que alcanzar un entendimiento con Omán no implica automáticamente la reapertura total del estrecho.

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