Durante una reunión del Alto Consejo del Poder Judicial en Teherán este lunes, Masud Pezeshkian ha afirmado que “el enemigo ha llegado a la conclusión de que los ataques militares no pueden obligar a la nación iraní a rendirse”.
Mientras explicaba la guerra híbrida de los enemigos contra la República Islámica, el mandatario ha destacado sobre la realidad de que la República Islámica de Irán “está inmersa en una guerra a gran escala”.
“Permaneceremos hasta el último aliento en defensa de nuestro país y de los intereses de la nación, y no tenemos ninguna duda en este camino”, ha destacado.
A pesar de todas estas circunstancias, ha agregado Pezeshkian, “la necesidad más importante del país es mantener la unidad, la cohesión, la solidaridad y el consenso entre todos los pilares del establecimiento de la República Islámica”.
En este sentido, el presidente ha agregado que el Gobierno hará todo lo que esté a su alcance para fortalecer la convergencia nacional.
En otra parte de sus declaraciones, el presidente se ha referido a los complejos desafíos que enfrenta el país y afirmó que afrontar simultáneamente las amenazas externas y resolver los problemas internos constituye una “necesidad inevitable”.
Pezeshkian ha reiterado la determinación de Irán de defender sus intereses nacionales y señaló que el país debe ser realista respecto a los costos y las consecuencias de esa firmeza.
Según el mandatario, los adversarios de Irán recurren a todos los medios para obstaculizar el progreso del país e impedir que continúe su camino “con dignidad, autoridad y honor”.
“La guerra de hoy no es únicamente una guerra de misiles”, ha agregado. “No quieren que surja en esta región un país independiente, poderoso y exitoso”, declaró Pezeshkian, al reconocer que gestionar al mismo tiempo la presión externa y los desafíos internos será, sin duda, una tarea difícil.
Además, al referirse a las negociaciones con Estados Unidos y al Memorando de Entendimiento (MoU) firmado entre ambos países en junio, Pezeshkian ha subrayado la importancia de proteger plenamente los derechos e intereses nacionales y rechazó cualquier retroceso en los principios y valores del país.
En este contexto, ha asegurado que Irán no cedió en sus derechos, principios, intereses nacionales, valores revolucionarios ni creencias en ninguno de los 14 apartados del memorando que puso fin a la guerra de 40 días.
Asimismo, ha afirmado que no se hicieron concesiones contrarias a los intereses de Irán y sostuvo que un examen detallado del acuerdo demuestra que la mayoría de sus disposiciones benefician al país.
“En la práctica, no se puede encontrar ningún apartado que haya creado una ventaja unilateral para la parte estadounidense”, ha recalcado.
Estados Unidos ha perpetrado numerosas violaciones del territorio iraní desde el 7 de abril, cuando el presidente estadounidense, Donald Trump, anunció un alto el fuego unilateral en el último episodio de la agresión estadounidense-israelí contra la República Islámica.
Las violaciones continuaron incluso después de que Washington y Teherán firmaran en junio el Memorando de Entendimiento (MoU), mediado por Pakistán, cuya primera cláusula establece claramente el cese de las agresiones en todos los frentes.
Estados Unidos reanudó el 7 de julio sus ataques contra Irán por orden del presidente Donald Trump, a los que respondieron el Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) y el Ejército iraní con ataques de represalia mediante misiles y drones contra instalaciones militares estadounidenses en la región.
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