De acuerdo con la Autoridad del Estrecho del Golfo Pérsico (PGSA, por sus siglas en inglés), durante las tres semanas posteriores a la firma del Memorando de Entendimiento (MoU, por sus siglas en inglés) mediado por Pakistán entre Irán y Estados Unidos, más de 200 buques no iraníes coordinaron su tránsito con la autoridad marítima iraní, y la mayoría obtuvo autorización de navegación y cobertura de seguro para cruzar el estratégico paso marítimo.
La institución precisó que la mayor parte de las embarcaciones tenía como origen o destino India, China y otros países asiáticos. Del total de los buques autorizados, el 41 % correspondía a petroleros, el 27 % a graneleros y el 18 % a portacontenedores.
During the three weeks following the signing of the MOU and prior to the recent hostile actions by the US forces that led to the closure of the #Strait_of_Hormuz, over 200 non-Iranian vessels coordinated with #PGSA to receive passage permits and insurance coverage.
— PGSA | نهاد مدیریت آبراه خلیج فارس (@PGSA_IRAN) July 14, 2026
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Según la entidad, la coordinación del tráfico marítimo se desarrolló con normalidad hasta las recientes operaciones militares estadounidenses en la región, que derivaron en el cierre del estrecho de Ormuz.
En un breve comunicado publicado el domingo en su cuenta de X, la autoridad informó que el estrecho de Ormuz permanece cerrado a todo tránsito tras los recientes “movimientos ilegales” de las fuerzas militares estadounidenses en la región. “Debido a los recientes movimientos ilegales de las fuerzas militares de Estados Unidos en la región, el tránsito por el Estrecho de Ormuz no es posible en estos momentos”, destacó.
Asimismo, subrayó que el tránsito de embarcaciones permanecerá suspendido hasta que se restablezcan la estabilidad y la calma en la zona. “En cuanto se restablezcan la estabilidad y la calma, todas las solicitudes serán evaluadas conforme al calendario establecido y se emitirán los permisos correspondientes”, declaró.
Irán cerró el paso estratégico a los enemigos y sus aliados poco después de que Estados Unidos y el régimen israelí lanzaran su agresión no provocada contra la República Islámica el 28 de febrero.
En este contexto, en mayo, Irán activó oficialmente la PGSA, organismo encargado de regular el tránsito marítimo por el estratégico estrecho. Desde entonces, advirtió que todas las embarcaciones debían coordinar su paso con las autoridades iraníes y utilizar las rutas establecidas por Teherán.
Posteriormente, endureció significativamente los controles después de que el presidente de EE.UU., Donald Trump, anunciara la continuidad de un bloqueo naval ilegal contra buques y puertos iraníes, pese al alto el fuego que el propio presidente estadounidense había declarado el 7 de abril.
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