• El representante permanente de Irán ante la Oficina de las Naciones Unidas en Ginebra (Suiza), Esmail Baqai.
Publicada: viernes, 2 de julio de 2021 1:34

Irán enfatiza que el asesinato por EE.UU. del general Qasem Soleimani ilustra el “terrorismo de Estado” e insta a la ONU a no subestimar este crimen.

“El asesinato del general Soleimani, un verdadero defensor de los derechos humanos y oponente de la ocupación y el terrorismo de Daesh, fue un acto bárbaro, arbitrario, injusto e ilegal”, enfatizó el jueves el representante permanente de la República Islámica de Irán ante la Oficina de las Naciones Unidas en Ginebra (Suiza), Esmail Baqai.

En declaraciones formuladas durante el 47.º Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas (CDHNU), Baqai recalcó que el asesinato del comandante de la Fuerza Quds del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) de Irán, el teniente general Soleimani, constituye un “crimen internacional que también representa una amenaza a la paz y la seguridad mundiales”.

El diplomático persa se refería a un informe de 2020 de la relatora especial de las Naciones Unidas sobre Asesinatos Selectivos y Ejecuciones Extrajudiciales, Agnes Callamard, quien describió el asesinato del general Soleimani, limitándose al uso del término “homicidio arbitrario”.

Conforme alertó Baqai, la referida descripción de Callamard, no debería llevar a subestimar la gravedad de este “acto de terrorismo de Estado” contra el general Soleimani.

 

Señaló que la nación iraní y todos los pueblos de la región, “que deben su liberación del flagelo de Daesh a los sacrificios” de Soleimani, “nunca dejarán de exigir justicia por este tremendo crimen”.

Asimismo, enfatizó a las organizaciones pro derechos humanos la necesidad de prestar atención a la magnitud de ese crimen y sus repercusiones duraderas para el Estado de derecho y la dignidad de la humanidad.

¿Cómo fue asesinado el general Soleimani?

En un acto cobarde y terrorista, el 3 de enero de 2020, aviones no tripulados (drones) de EE.UU. asesinaron al general Soleimani, y al subcomandante de las Unidades de Movilización Popular de Irak (Al-Hashad Al-Shabi, en árabe), Abu Mahdi al-Muhandis, en Bagdad, capital iraquí, entre otros funcionarios militares iraníes e iraquíes.

Cinco días después del asesinato del gran estratega militar, el país persa atacó con misiles dos bases norteamericanas en Irak, una en la provincia occidental de Al-Anbar y la otra en la región del Kurdistán. Las autoridades persas dejan claro que tal ataque no constituye la venganza real por el asesinato de Soleimani, sino que continuarán las represalias contra EE.UU.

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