Estas elecciones han tenido como resultado la victoria de la nación iraní, anotó Rafsanyani, para después agregar que la presencia influyente de los ciudadanos suníes se suma a su responsabilidad y sus esfuerzos en los sectores científico y moral, junto a sus hermanos chiíes.
Luego de enfatizar en la necesidad de dar respuesta a sus necesidades, Rafsanyani expresó que “las demandas de los suníes son demandas nacionales, así que es necesario trabajar por materializarlas”.
Recordó también la necesidad de mantener la unidad musulmana, pues en caso contrario, las divergencias entre chiíes y suníes la dañarán.
A juicio de Rafsanyani, los acontecimientos que se viven hoy en día en Afganistán, Siria, Egipto y otros países musulmanes son el resultado del extremismo cuyo único fin es sembrar la discordia.
El pasado 14 de junio, decenas de millones de ciudadanos iraníes acudieron a los colegios electorales para emitir su voto y elegir al nuevo presidente del país; según el Ministerio del Interior, un 72,7 % de un total de 50.283.192 personas con derecho a voto participó en los comicios presidenciales. Esas elecciones tuvieron como vencedor a Hasan Rohani, con más de 18 millones de boletas.
El acto de juramento del próximo mandatario está previsto para el día 3 de agosto del presente año.
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