“El 7 de octubre de 2023 es un capítulo histórico de nuestra lucha continua, el título de una gran epopeya nacional, y la resistencia es un derecho legítimo hasta derrotar la ocupación, liberar nuestra tierra y nuestros lugares sagrados”, ha declarado el Movimiento de Resistencia Islámica de Palestina (HAMAS), en un comunicado publicado este miércoles con motivo del tercer aniversario de la operación de represalia Tormenta de Al-Aqsa.
El movimiento ha destacado que ese día encarnó todos los significados de heroísmo, resistencia y solidaridad nacional en la tierra de la gloriosa Gaza, y ha logrado que la voz del pueblo palestino oprimido fuera escuchada en todo el mundo, después de décadas de indiferencia y complicidad con las políticas de la ocupación destinadas a liquidar su causa y su derecho inherente a la autodeterminación.
HAMAS ha asegurado que la operación palestina se produjo tras décadas de ocupación, asedio, asesinatos y privación de derechos de los palestinos, por lo que ha hecho notar que presentar el 7 de octubre como el inicio del conflicto constituye una “distorsión de la realidad”.
El movimiento ha elogiado la resistencia de la población palestina en la Franja de Gaza, Cisjordania y Al-Quds (Jerusalén) y ha señalado que el regreso de los palestinos a sus localidades y hogares, incluso entre las ruinas, demuestra su apego a su tierra y su rechazo a los planes de desplazamiento forzoso.
HAMAS ha acusado a Israel de perpetrar un “genocidio y una matanza masiva” en Gaza, indicando que, durante los últimos tres años, más de 74 000 palestinos han muerto y unos 175 000 han resultado heridos, mientras miles permanecen desaparecidos.
🇵🇸 Gaza necesita 71 500 millones de dólares para su reconstrucción
— HispanTV (@Nexo_Latino) September 27, 2026
Gaza necesita 71 500 millones de dólares para recuperarse y reconstruir lo destruido. Pero la pregunta no es solo quién pagará esa factura, sino quién asumirá la responsabilidad por el daño causado.@hudaemad_9 pic.twitter.com/6joaZq4lxn
En su comunicado, el movimiento palestino ha celebrado el aumento de las protestas y campañas internacionales destinadas a boicotear y cortar la cooperación con Israel, y ha urgido a ampliar estas iniciativas, así como llevar ante la justicia internacional a responsables israelíes.
HAMAS también ha reiterado su apuesta por construir una “estrategia nacional y de lucha unificada”, con la participación de todas las facciones palestinas, que constituye la vía para hacer frente a los planes del régimen israelí.
Respecto al alto el fuego, HAMAS ha sostenido que mantiene sus compromisos en el marco del acuerdo y que trabaja con los mediadores para garantizar su éxito. Al mismo tiempo, ha responsabilizado a Estados Unidos y a los países mediadores y garantes de presionar a Israel para que cumpla sus obligaciones.
El movimiento ha exigido el cese completo de los ataques, la entrada de ayuda humanitaria para la población de Gaza, la reconstrucción del enclave y la retirada total de las fuerzas israelíes de la Franja.
Asimismo, ha pedido a la Corte Penal Internacional (CPI) y a la Corte Internacional de Justicia (CIJ) que persigan a los responsables del genocidio perpetrado en estos tres años por Israel contra el pueblo palestino, en particular de Gaza.
HAMAS también ha instado a los países árabes e islámicos y a los demás defensores de la causa palestina a intensificar sus acciones políticas y populares contra la guerra, el desplazamiento forzoso y el uso del hambre como arma contra los palestinos.
Remarca asimismo el derecho de los palestinos a defenderse y resistir frente a la ocupación israelí y ha señalado como objetivo la creación de un Estado palestino independiente, con plena soberanía y Al-Quds como capital.
Añade que, desde la entrada en vigor del acuerdo de alto el fuego, mediado por Estados Unidos, alrededor de 1500 palestinos han muerto y más de 5000 han resultado heridos, mientras continúan las operaciones militares israelíes, las detenciones y la demolición de viviendas en Al-Quds y Cisjordania.
El 7 de octubre de 2023, la Resistencia palestina, encabezada por HAMAS, llevó a cabo la operación Tormenta de Al-Aqsa, una serie de ataques coordinados contra objetivos israelíes en la Palestina ocupada, en respuesta a décadas de abusos y crímenes del régimen israelí.
Esta operación fue el pretexto para que el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, desatara un genocidio en la Franja de Gaza, donde en estos tres años y pese a que desde hace un año rige un alto el fuego, más de 74 000 palestinos han muerto y más de 175 000 han resultado heridos, en los bombardeos israelíes. Además, alrededor del 90 % de la infraestructura de la franja ha sido destruida.
ncl
