Publicada: sábado, 14 de septiembre de 2019 10:59
Actualizada: sábado, 14 de septiembre de 2019 12:37

Este 22 de septiembre se cumplen 39 años de la guerra que impuso el Occidente y sus aliados contra la Revolución Islámica de Irán por medio de Sadam Husein.

En las librerías y bibliotecas existe una abundante referencia bibliográfica sobre la segunda guerra mundial, novelas históricas y ensayos sobre todo el martirio sufrido por los  judíos durante el nazismo. Además de encontrar textos que hablan sobre el desarrollo de las ideas occidentales que las ponen como superior a otras culturas. Pero poco se encuentra sobre la guerra entre Irán e Irak (1980-1988), la guerra más larga del siglo XX que dejó más de un millón de muertos ¿Por qué? La historia la escriben los que la ganan, y no solo la dominación es política, económica y militar, es también cultural. Está en los libros, la televisión, en el cine y todos los medios de difusión culturales.

Dos cunas de la humanidad Persia (actual Irán), y Mesopotamia (actual Irak), se enfrentaron afínales del siglo XX en una guerra sangrienta, destructiva y de la que muy pocos historiadores hacen su tesis de grado. El conflicto iniciado por Sadam Husein, apoyado por todas las potencias occidentales, (los dos protagonistas de la guerra fría EE.UU.  Y La URSS se unieron para atacar la Revolución Islámica de Irán, dando todo tipo de armamento a Sadam Husein “el peón de turno”), un conflicto que recuerda mucho a las tácticas empleadas en la primera guerra mundial, trincheras y la  utilización de armas   químicas. Irak empleo gas sarín y gas mostaza contra los kurdos del norte de su propio país y contra el ejército iraní. Una guerra donde el bloque occidental, Israel, La Liga Árabe y el bloque comunista vendieron armas a los dos bandos. Donde tanto suníes, chiíes, cristianos y kurdos de los dos países vivieron en carne propia la crueldad e indiferencia de la guerra.

Todo empezó cuando un país milenario llamado Irán decidió tomar su propio rumbo, y desatarse del último monarca corrupto Reza Pahlevi que tenía sumergida a la nación persa en plena miseria. Mientras él y su círculo más cercano  tenían una vida llena de lujos y despilfarros, el pueblo iraní moría de hambre. Con la llegada del Imán Jomeini al poder, sucede un hecho histórico, ya que Reza Pahlevi fue el último Sah iraní, poniendo fin a más de 2500 años de emperadores persas. (La historia demuestra que por muy poderoso que sea el emperador o las monarquías en su momento es consecuencia inevitable del tiempo su desaparición. Por lo tanto  La casa de Saúd  en Arabia Saudita no podrá mantenerse tiempo indefinido en el poder. La historia ya lo ha demostrado, y por lo sucesos que acontecen en estos momentos en Medio Oriente, pronto se avecina su caída)

El pueblo creo un nuevo país, sacando las ideas y tendencias occidentales de su territorio y poniendo el Islam como el punto de partida estatal y cultural. Fortaleciendo la causa palestina y poniéndose como líder de la resistencia y fue más allá de las ideologías capitalistas y comunistas que en ese momento se querían imponer por todo el mundo. Irán antes de su revolución era uno de los países satélites de EE.UU. en la zona junto con Turquía, Israel y Arabia Saudita. Pero irán era su principal socio comercial y político y lo perdió, lo que llevo a que perdiera a su principal aliado en Oriente Medio (así como hoy por hoy pierde a Turquía, y su control hegemónico lo pierde en la zona)

La Revolución Islámica de Irán, uno de los sucesos más honorables en los países del tercer mundo (comparado con la revolución cubana), soberanía, dignidad y nacionalización de los recursos. Todos estos logros se vieron amenazados cuando Sadam Husein invadió a Irán después del momento de su revolución  en al año 1979. Husein quería anexar gran parte de la frontera iraní a su territorio, justo allí se encontraban las mayores reservas de hidrocarburos. (El Juzestán era la zona reclamada por Sadam, donde reside una gran cantidad de árabes. Justo es allí donde Israel, con las potencias occidentales quieren balcanizar  Irán creando el Arabistán) Irán resistió con valentía, pero la guerra favoreció a Israel, Estados Unidos y los intereses europeos. ¿Por qué será que la tierra que dio vida a las mil y una noches, la soberbia imperial la quiere ver siempre en llamas? ¿Medio Oriente no podrá jamás auto determinar su destino? La justicia histórica en la actualidad ha unido estos pueblos en todos los aspectos (siempre han tenido más cosas en común que diferencias), religioso, cultural, económico, militar, y en infraestructura. Además, su lucha conjunta contra el terrorismo muy en especial en la derrota del grupo terrorista EIIL (Daesh, en árabe), donde ambas naciones cooperaron y vencieron juntas al terrorismo. Por otra parte, en Irán el 90 % de la población es chií y en Irak el 65% también comparten el mismo credo. Los chiíes además de tener a la Meca, Medina, y a Jerusalén como ciudades sagradas,  también conciben como centros  sagrados  las ciudades de Karbala y Nayaf ubicadas en Irak. 

 El eje del bien se ve fortalecido con la unión y la cooperación de estas dos milenarias naciones.

Escrito por: Felix Antonio Cossío Romero

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