En una conversación telefónica sostenida el sábado con su homólogo iraní, Mohamad Yavad Zarif, el ministro de Exteriores turco enfatizó que la política definitiva de Ankara es mantener relaciones estrechas y cordiales con Teherán basadas en la “buena vecindad”.
Por su parte, Zarif hizo hincapié en la importancia de los lazos bilaterales entre las dos naciones, expresando su esperanza de que esos nexos se mejoren aún más sobre la base de la confianza mutua.
El jefe de la Diplomacia turca, asimismo, garantizó que el Gobierno de su país respeta la soberanía e integridad territorial de la República Islámica de Irán.
De esta forma, Cavusoglu reaccionó al malestar que ha provocado en Irán la recitación de un poema por el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, que hacía alusión a sentimientos separatistas al lamentar la división de la región de Azerbaiyán entre Irán y la República de Azerbaiyán en el siglo XIX por el río Aras.
El canciller turco explicó que Erdogan no había sido consciente de la sensibilidad en torno a las líneas que recitó en una intervención durante un desfile militar en Bakú, capital azerbaiyana, con motivo del fin del conflicto entre Azerbaiyán y Armenia sobre la disputada región de Nagorno Karabaj.
En reacción a los versos recitados por el mandatario turco, el ministro de Exteriores persa advirtió el viernes a Erdogan que abordara con cuidado el tema de la soberanía de la República Islámica sobre su territorio.
El mismo viernes, el Ministerio de Exteriores iraní convocó al embajador de Turquía en Teherán, Derya Örs, para expresar protesta contra las afirmaciones provocativas de Erdogan.
Irán pidió una explicación inmediata del Gobierno turco, destacando que ya ha terminado la era de los reclamos territoriales y los imperios guerreros y expansionistas.
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