Mediante un comunicado emitido este viernes, la Sociedad de la Media Luna Roja de Irán (IRCS, por sus siglas en inglés) ha denunciado los asaltos a ambulancias, vehículos especializados de emergencias, equipos de rescate y reservas biológicas y alimentarias estratégicas durante los actos violentos acaecidos a principios de este mes en el país, los cuales dejaron un muerto y varios heridos entre los rescatistas.
La nota recuerda la imparcialidad de la Media Luna Roja, diciendo que su misión “no es la política, sino salvar vidas humanas”. Ha enfatizado que atacar a los trabajadores humanitarios y a la infraestructura de socorro es “contrario a las enseñanzas religiosas y morales, así como a los valores humanos comunes”.
La nota denuncia que los rescatistas atacados “no cumplían ninguna función política ni de seguridad, y su única tarea era transportar a los heridos y salvar vidas”, por tanto, atacarlos constituye “un atentado contra el derecho a la vida de las personas”.
Ha dejado en claro que los trabajadores humanitarios, las ambulancias, la infraestructura de ayuda y los centros médicos “gozan de inmunidad operacional y humanitaria” de conformidad con las normas establecidas del derecho internacional humanitario, y atacarlos “está prohibido, es ilegal y constituye un claro ejemplo de violación de los derechos humanos y de la inmunidad humanitaria”.
🩸Irán publica fotografías de 35 policías martirizados en disturbios
— HispanTV (@Nexo_Latino) January 21, 2026
Irán publicó fotografías de 35 miembros de fuerzas de seguridad martirizados durante disturbios perpetrados por terroristas apoyados por Israel y EE.UU.
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La Media Lula Roja ha denunciado que algunas potencias transregionales y aliados de Israel han propagado la violencia en la región, proporcionando “información, armas y apoyo político y mediático a las partes en conflicto”, lo que ha socavado las misiones humanitarias. “Estas conductas se consideran claras violaciones del derecho internacional humanitario y de los derechos humanos”, según el texto, que responsabiliza a potencias extranjeras por esas acciones ilegales.
Asimismo, ha advertido el aumento de ataques en la región al personal humanitario y a las instalaciones médicas, los cuales “se ha convertido en un instrumento de presión en los últimos años”, en una referencia implícita a las continuas agresiones de Israel al personal médico e infraestructuras humanitarias en la Franja de Gaza.
La IRCS ha prometido dar seguimiento judicial a ataques a rescatistas en Irán por terroristas armados, apoyados desde el exterior, en tribunales nacionales e internacionales, al tiempo que ha pedido a la comunidad internacional responder eficazmente a estas violaciones estructurales y reiteradas de los derechos humanitarios y proteger la seguridad del personal humanitario, la población civil y las instalaciones vitales.
Las protestas pacíficas estallaron en Irán el 28 de diciembre por razones económicas y la creciente inflación, pero se tornaron violentas con la infiltración de hombres armados y alborotadores, organizados y entrenados desde el exterior, entre los manifestantes.
Los funcionarios iraníes consideran los disturbios como parte de una campaña coordinada por Estados Unidos y el régimen de Israel, cuyo objetivo es desestabilizar Irán luego de su fracaso en la guerra de 12 días lanzada contra el suelo iraní en junio.
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