El autócrata egipcio Hosni Mubarak llama a sus compatriotas a apoyar al actual presidente Abdel Fatah al-Sisi, pues debe tomar “decisiones fatídicas” para el país africano.
Mubarak, en declaraciones a la cadena de televisión privativa Sada El-Balad, manifestó su respaldo al Ejército egipcio ya que, a su juicio, “comprende la santidad del territorio nacional”.
Los comentarios de Mubarak se producen con motivo del 33 aniversario de la liberación de la península del Sinaí de la ocupación israelí.
Antes de la liberación del Sinaí, el régimen de Tel Aviv estaba "conspirando" para comprar más tiempo y permanecer en la zona, pero, según explica, él dejó sin efecto tales complots.
"El futuro de las naciones solo puede lograrse a través del sacrificio, y esta generación se ha sacrificado para liberar la tierra egipcia", agregó.
El respaldo de Mubarak a Al-Sisi no sorprende a nadie, ya que en abril de 2014 el exdictador calificó de “adecuada” la candidatura del exministro de Defensa y exjefe del Ejército de Egipto (Al-Sisi) para las elecciones presidenciales en aquel entonces.
Para Mubarak, Al-Sisi, que lideró un golpe de Estado en julio de 2013 contra el expresidente Mohamad Mursi, era la única figura viable teniendo en cuenta la situación política de Egipto.
Evidentemente, con la llegada al poder Al-Sisi, los cargos existentes contra importantes autoridadesdel régimen de Mubarak —particularmente contra el propio exdictador egipcio, varios de sus ministros e hijos— se fueron retirando uno tras otro, a pesar de la existencia de pruebas que los inculpaban.

Los observadores creen que Al-Sisi, en realidad, imita las estrategias empleadas por Mubarak: sofocar salvajemente las manifestaciones y la libertad de expresión y eliminar del mapa toda posible oposición o fuente de crítica, en concreto a los Hermanos Musulmanes (HH.MM).
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