La marcha, contra la normativa que abarata y facilita el despido, fue convocada por el principal sindicato industrial, la Federación de Empleados Operarios Metalúrgicos (FIOM, por sus siglas en italiano), cuyo líder, Maurizio Landini, pretende unir una fragmentada izquierda para formar lo que llama una “coalición social” contra Renzi.
Al parecer el premier italiano está acostumbrándose a estas protestas, pues en reacción al anuncio de esta marcha, declaró el viernes: "mañana hay otra manifestación contra el Gobierno. No es noticia".
Landini, que acusa a Renzi de alejarse de los valores de la izquierda y dirigir al PD hacia el centro, ha anunciado que en Italia se está iniciando “una nueva primavera” y la oposición está lista para la “batalla” pues cuenta con “más apoyo que el Gobierno”.
En la manifestación también han asistido varios diputados del partido de Renzi y el líder del partido Izquierda Ecología Libertad (SEL, por sus siglas en italiano), Nichi Vendola.
La Jobs Act, aprobada ya en el Parlamento, contempla el despido de los trabajadores por motivos empresariales y prohíbe readmitirlos ni siquiera si los tribunales consideran injustificado o ilegal el despido. Como máximo, deberá indemnizar al trabajador.
Además, el Gobierno ha aprobado incentivos fiscales para las empresas que firmen contratos indefinidos para reducir la temporalidad. Estas medidas, según Renzi, permitirán reducir el paro, que alcanza el 42 por ciento para los menores de 25 años.
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