En un contexto marcado por los conflictos en Asia Occidental, la peregrinación también se ha convertido en un escenario de mensajes de apoyo a la resistencia y de solidaridad con Palestina.
La peregrinación de Arbain reúne este año a millones de personas en Karbalá, Irak, en un contexto marcado por las tensiones regionales. A lo largo de la ruta, además de las ceremonias religiosas, abundan las banderas, los retratos de los caídos y los mensajes de apoyo a Palestina y a los movimientos de resistencia. Para muchos peregrinos, la conmemoración del Imam Huséin mantiene una estrecha relación con los acontecimientos políticos que vive hoy la región.
La dimensión internacional de Arbain también se refleja en la diversidad de sus participantes.
Quienes recorren el camino entre Nayaf y Karbalá destacan que este Arbain está profundamente marcado por las consecuencias de las guerras recientes. Las actividades culturales y los discursos hacen referencia constante a la resistencia, mientras los medios de comunicación y visitantes de distintos continentes siguen de cerca el desarrollo de la peregrinación.
Para muchos de los asistentes, la peregrinación representa un espacio donde la memoria del Imam Huséin se vincula con las reivindicaciones políticas actuales y con el respaldo a los movimientos que se consideran parte del eje de la resistencia.
Samaneh Kachui, carretera Nayaf-Karbalá, Irak
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