“Estos grupos atacan a la población y llevan a cabo actos de violencia, y de este modo, quieren dañar la imagen del Islam, el chiismo y causar la derrota de las fuerzas populares, permitiendo así que puedan actuar libremente”, advirtió el líder de Sadr.
“Estos grupos atacan a la población y llevan a cabo actos de violencia, y de este modo, quieren dañar la imagen del Islam, el chiismo y causar la derrota de las fuerzas populares, permitiendo así que puedan actuar libremente”, advirtió el líder de Sadr.
De acuerdo con Al-Sadr, los integrantes de estos grupos se han infiltrado en las fuerzas de voluntarios de Irak y llevan a cabo actos de violencia, matan a la población civil y cometen atrocidades para desprestigiar a los grupos que están luchando contra el grupo terrorista EIIL (Daesh, en árabe).
Para impedir que esto ocurra, sugirió, las fuerzas de voluntarios deben integrarse en los cuerpos policiales y las unidades del Ejército, ya que esto daría un aspecto oficial a dichas fuerzas que les podría proteger de las conspiraciones del enemigo.
Las fuerzas iraquíes de voluntarios son el principal blanco de Daesh y los que buscan desestabilizar a Irak, ya que constituyen uno de los bastiones principales en las operaciones para liberar a los territorios que han caído en manos de los terroristas.
La importancia de estas fuerzas se ha puesto de relieve en las operaciones para retomar la ciudad de Tikrit, capital de la provincia de Salah al-Din (centro de Irak), donde dos tercios de los contingentes militares que participan en los combates están integrados por voluntarios.
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