El titular de Educación, en la escuela de varones Allameh Helli, en el distrito 6 de la capital iraní, Teherán, declaró el domingo que “la reconstrucción de 1288 escuelas dañadas por la reciente guerra impuesta en el menor tiempo posible es una manifestación de la resiliencia y la responsabilidad del pueblo iraní y de su amor por la educación del país”.
Recordó también que, independientemente de cualquier postura política, religiosa o ideológica, se debe preservar el respeto y la protección de la escuela. Sin embargo, durante las guerras de Estados Unidos y el régimen israelí contra Irán, hemos sido testigos de una violación de este espacio, un hecho que quedará registrado en la historia como un crimen de guerra.
La destrucción del instituto de secundaria Allameh Helli constituye un ejemplo concreto de la violación manifiesta de este espacio y, una prueba de los crímenes cometidos contra Irán, sus escuelas y estudiantes.
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