Se trata de un evento astronómico conocido popularmente como “anillo de fuego”, puesto que el contorno solar permanece visible, lo que produce una penumbra durante unos minutos en las zonas afectadas de la superficie terrestre.
Los eclipses del Sol se producen cuando la Luna pasa por delante del Sol y lo oculta. Como la distancia de la Tierra a la Luna y al Sol varía, a veces la Luna está un poco más lejos y el Sol un poco más cerca, y la esfera lunar no es suficientemente grande vista desde la Tierra como para ocultar todo el Sol.
El eclipse fue visible de manera parcial en el extremo oriental de África, Asia y en la mitad septentrional de Oceanía. El fenómeno tuvo aproximadamente una duración de más de cinco horas.
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