• Jóvenes participan en una manifestación frente a la Estación Central de Bruselas, Bélgica, 17 de octubre de 2026. (Foto: gettyimages)
Publicada: sábado, 17 de octubre de 2026 18:11

Los belgas protestan contra la crisis económica y las reformas educativas, mientras la Policía reprime las movilizaciones con cañones de agua y gases lacrimógenos.

Según la agencia de noticias iraní Fars, la Policía belga ha utilizado este sábado cañones de agua y gases lacrimógenos durante los enfrentamientos con manifestantes en Bruselas, la capital del país.

Ciudadanos se han movilizado en Bruselas y Lieja para protestar contra las reformas educativas, las políticas de austeridad económica y la represión policial.

Las manifestaciones se han desarrollado bajo un amplio despliegue policial, durante el cual las fuerzas de seguridad han interceptado y registrado a varias personas.

Los enfrentamientos se han intensificado hacia las 12:30, hora local, cerca de la estación ferroviaria de Bruselas-Midi. Los agentes han empleado cañones de agua y gases lacrimógenos antes de cargar contra la multitud.

Los manifestantes han coreado consignas contra la represión policial y las políticas del Gobierno federal.

El pasado 9 de octubre, los sindicatos belgas también organizaron protestas que derivaron en enfrentamientos entre la Policía y estudiantes.

En la ciudad de Lieja, los manifestantes, en su mayoría jóvenes, se han concentrado frente a la estación ferroviaria de Lieja-Guillemins y, desde allí, han marchado pacíficamente hacia el centro de la ciudad.

Posteriormente, trabajadores y padres de familia se han sumado a la movilización para protestar contra el presupuesto destinado a la educación, las matrículas académicas, los costes del transporte público, las condiciones laborales y la desigualdad social.

 

 

Los estudiantes han denunciado las presiones económicas que obligan a muchos jóvenes a trabajar mientras cursan sus estudios, una situación que ha llevado a algunos a plantearse abandonar su formación académica.

La ola de protestas que recorre varios países europeos comenzó en Francia a mediados de septiembre, cuando los estudiantes salieron a las calles para denunciar el deterioro de las condiciones educativas, la falta de docentes, la saturación de las aulas y los recortes presupuestarios. Las movilizaciones se extendieron y coincidieron con otras manifestaciones sociales en España, Albania e Italia, mientras Bélgica se ha sumado a esta ola de descontento.

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