• Manifestantes participan en las protestas estudiantiles contra los recortes presupuestarios en París, Francia, 6 de octubre de 2026.
Publicada: martes, 6 de octubre de 2026 14:45

La Cancillería iraní condena el doble rasero de Francia al defender la revuelta en Irán y reprimir las protestas estudiantiles dentro de sus fronteras.

“El problema no es la protesta; el problema es el doble rasero. Si los derechos humanos y el derecho a manifestarse son principios universales, su definición e interpretación no deberían cambiar en función de la geografía del manifestante”, ha afirmado este martes el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán, Esmail Baqai, en un mensaje publicado en su cuenta de X.

El portavoz iraní ha cuestionado por qué comportamientos similares y bajo los mismos criterios son interpretados de una manera cuando el manifestante se encuentra en Irán y de otra cuando se encuentra en Francia.

Baqai ha recordado que, en enero de 2026, Francia pidió a Irán garantizar el “derecho a manifestarse pacíficamente sin temor a represalias” y actuar con moderación en respuesta a las protestas.

Ha señalado que pese a los llamamientos a la revuelta lanzados desde el extranjero y a los informes sobre ataques armados contra centros y fuerzas de seguridad en Irán, el ministro francés de Asuntos Exteriores llegó a referirse a los acontecimientos como un “levantamiento pacífico”.

 

En contraste, el portavoz ha recordado que las actuales protestas de estudiantes de secundaria en Francia son calificadas por las autoridades como “violencia urbana”, mientras el ministro del Interior reclama una intervención rápida y el uso de la fuerza para restablecer el orden.

Ha agregado que las autoridades francesas también han denunciado una supuesta “manipulación política” de las protestas y han señalado el papel de movimientos de extrema izquierda.

Baqai ha subrayado que es evidente que la violencia contra la policía, los incendios provocados y la destrucción de la propiedad pública no se pueden justificar, y que el Estado tiene la responsabilidad de mantener y restablecer el orden público.

“Pero la contradicción reside en otro lugar: ¿por qué se interpretan los mismos comportamientos y criterios de una manera cuando el manifestante está en Irán y de otra cuando está en Francia?”, ha preguntado.

Las protestas comenzaron en París y posteriormente se extendieron a otras ciudades francesas tras el anuncio del Gobierno de recortes presupuestarios para 2027 y se pide reformas educativas como la reducción de las clases abarrotadas de más de 40 alumnos.

Los manifestantes protestan contra el deterioro de las condiciones en los centros educativos, incluida la falta de sustitución de los profesores ausentes, problemas de mantenimiento de las instalaciones y situaciones consideradas deficientes por los estudiantes, como las clases abarrotadas con más de 40 alumnos.

El origen del movimiento está en los barrios de la periferia de París, donde alumnos, familias y docentes denuncian desde hace años una desigualdad creciente entre centros. En institutos como Le Corbusier, en Aubervilliers, varias asignaturas han tenido clases canceladas desde el comienzo del curso por no disponer de profesores suficientes.

Las manifestaciones se enfrentaron a una brutal represión policial, que dejó a cientos de estudiantes heridos y detenidos, entre ellos menores de entre 15 y 16 años.

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