El presidente de la Generalitat dijo que la creación de una lista "lo más unitaria posible" tenía como fin dar respuesta al rechazo del Ejecutivo central para celebrar un referéndum "con plenas garantías" sobre la independencia de Cataluña (noreste de España).
Hace un año que estaban advertidos y no han movido ni un dedo. No pueden alegar ignorancia. Estaban advertidos de que éste era el camino", dijo el presidente catalán, Artur Mas
"Hace un año que estaban advertidos y no han movido ni un dedo. No pueden alegar ignorancia. Estaban advertidos de que éste era el camino. Se le explique personalmente a Rajoy en Moncloa", dijo el viernes Mas en una escuela de verano de las juventudes de Convergència Democràtica de Catalunya (CDC) en una localidad cercana a Barcelona, la capital catalana.
Agrega que Madrid, en vez de reaccionar a sus intenciones y sentarse a hablar para hallar entre ambos una solución al respecto, decidió amenazar, ir a los tribunales e interponer querellas contra las autoridades catalanas.
A su vez, el jefe del Ejecutivo autonómico reconoció que el Gobierno español cuenta con algunos instrumentos legales que no dudará en usarlos para derrumbar el deseo soberanista del pueblo catalán.

Las declaraciones de Mas hacen referencia a los comentarios de Rajoy en los que aseguraba que "habrá elecciones al parlamento de Cataluña pero no habrá elecciones plebiscitarias como nunca hubo un referéndum (en referencia a las elecciones del 9 de noviembre de 2014)", además de dejar claro que no le asusta en absoluto "la candidatura soberanista del 27 de septiembre", a la que también calificó de "desafío independentista y rupturista".
Previo a las enérgicas afirmaciones del jefe del Ejecutivo español, en aras de "velar por el cumplimiento de la ley", Mas había advertido el 19 de julio que los catalanes entrarían en una "vía muerta" si el 27-S no ganaba la independencia.
El Gobierno español ha sido muy criticado por su actuación frente al auge del separatismo catalán, a partir de 2012, tanto por los independentistas que lo acusan de no respetar su “derecho a decidir” o derecho a la autodeterminación como por los centralistas y unionistas, que le achacan inacción o tibieza frente al desafío que plantea el secesionismo.
El proyecto independentista catalán ganó ímpetu con una multitudinaria manifestación en Barcelona, en septiembre de 2012, y alcanzó su clímax el pasado 9 de noviembre, cuando una consulta popular informal congregó a 2,3 millones de personas para votar a favor de la independencia.
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