“Estamos tomando miles de millones de dólares cada día para nosotros, nos lo merecemos, al vencedor pertenecen los botines” declaró el presidente de EE.UU., Donald Trump, en un tono desafiante el viernes, al referirse al expolio del petróleo venezolano durante su discurso sobre el Premio Nobel concedido a jurista sudafricana Navi Pillay, ex alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos.
En agosto de 2026, Estados Unidos anunció un acuerdo petrolero con Venezuela que, según el presidente estadounidense, otorgaría a Washington el control mayoritario de más de 65 000 millones de barriles de reservas probadas de petróleo venezolano, mediante una asociación con el sector privado y en coordinación con la presidenta interina, Delcy Rodríguez, quien asumió el poder tras el secuestro del presidente Nicolás Maduro y a su esposa, Cilia Flores, durante la invasión militar estadounidense del 3 de enero de 2026.
Las declaraciones del presidente estadounidense fueron una admisión explícita de sus intenciones de apropiarse de los recursos de Venezuela y controlar sus reservas petroleras. Asimismo, revelaron las consecuencias de la intervención militar extranjera y los riesgos que esta supone para la soberanía nacional y el control de los recursos del país suramericano.
“Mancha indeleble para Noruega”
En otro momento de su discurso, Trump dedicó una parte considerable de su intervención a reivindicar que merecía el Premio Nobel de la Paz. El mandatario calificó de “mancha indeleble para Noruega” la decisión de conceder el galardón a Navanethem “Navi” Pillay.
El Comité Noruego del Nobel concedió el Premio Nobel de la Paz 2026 a Navanethem “Navi” Pillay, que contribuyó a la creación de la Corte Penal Internacional (CPI) y cuya trayectoria incluye la defensa de Nelson Mandela durante su encarcelamiento y la dirección de una comisión que concluyó que Israel cometió genocidio en Gaza.
El anuncio del 125.º Premio Nobel de la Paz, realizado el viernes en Oslo, destacó que el galardón se concede a la jurista sudafricana por su labor en favor de la paz y el derecho internacional.
Tras conocer la noticia, Pillay, de 85 años, ha afirmado que “dedicaría este premio a todos los supervivientes de crímenes internacionales”.
svd/msm
