• Linden Cameron, de 13 años de edad y con autismo, herido gravemente por los disparos de la Policía de Utah (oeste de EE.UU.).
Publicada: martes, 8 de septiembre de 2020 23:57

Un niño autista de 13 años fue gravemente herido por disparos de la Policía de Utah (oeste), luego que su madre solicitara ayuda porque el menor sufría una crisis.

“Les dije, está desarmado, no tiene nada, solo se enfada así y comienza a gritar. Es un niño tratando de llamar la atención. No sabe cómo regular, ha declarado este martes la madre del menor, Golda Barton, a la cadena KUTV, explicando que el incidente ocurrió el pasado viernes, después de que llamó al número de emergencia 911, porque su hijo Linden Cameron estaba teniendo un colapso mental.

Barton insiste en que cuando alguien llama a la Policía se supone que deben venir y ser capaces de aliviar una situación usando la menor fuerza posible. La mujer se pregunta por qué los oficiales no emplearon un arma eléctrica o le dispararon con balas de goma, en lugar de emplear un arma de fuego.

Según Barton, cuando la Policía llegó a la escena, el chico escapó por miedo, pero en la persecución uno de los oficiales le disparó varias veces, lo que dejó a Cameron con lesiones en el hombro, ambos tobillos, intestinos y vejiga.

 

No obstante, el sargento Keith Horrocks, de la Policía de Salt Lake, al explicar la versión policial del procedimiento en una rueda de prensa, dijo el domingo que, “durante una corta persecución a pie, un oficial disparó su arma y alcanzó a esa persona”. Además añadió que el niño “fue transferido al hospital en estado grave”.

Conforme a sus declaraciones los agentes fueron llamados al área debido a un “problema psicológico violento” que involucraba a un menor que estaba “amenazando a algunas personas con un arma”, pero, añadió, no se encontró en el lugar ninguna evidencia de un arma “en este punto”.

No obstante, la situación de Cameron, en medio de las protestas contra la brutalidad policial en Estados Unidos tras la muerte de varios ciudadanos afrodescendientes a manos de la Policía, hizo reaccionar a las organizaciones locales de discapacitados. La organización Neurodiverso basada en Utah denunció que “se llamó a la Policía para que ayudara, pero lo que hizo en cambio fue más daño”.

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