• Eje Washington-Tel Aviv: ¡Derechos humanos de juguete!
Publicada: jueves, 8 de febrero de 2018 9:33
Actualizada: jueves, 8 de febrero de 2018 9:58

La relación entre la Administración Donald Trump y el régimen de Tel Aviv demuestra cómo las contribuciones financieras pueden lograrlo todo, incluso silenciar el genocidio. Derechos humanos, pero sólo en teoría. De hecho, el concepto sólo existe en base al beneficio mutuo.

El ejemplo más sobresaliente en dicha relación es el eje Washington-Tel Aviv. Aliados interdependientes del capital e intereses a puerta cerrada.

En este marco, este sistema político-financiero es doble moral: así es como Nimrata Randhawa alias “Nikki Haley”, embajadora de Estados Unidos ante la Organización de las Naciones Unidas (ONU), puede fácilmente omitir los palestinos muertos.

Niños y niñas torturados y asesinados por las fuerzas paramilitares israelíes y mientras, la comunidad internacional y particularmente Estados Unidos, en ignorancia comprada.

No es casualidad que la actual Administración estadounidense encubra o ignore los crímenes del régimen de Tel Aviv, dado el tema económico y las multibillonarias contribuciones de los así llamados “comités de intereses especiales” a las campañas electorales del Partido Republicano.

Así, analistas advierten que el eje de intereses Washington-Tel Aviv, bajo la dictadura de Trump significa legitimizar el genocidio y la limpieza étnica. Tanto en casa propia, así como en lejanas tierras.

Marcelo Sánchez, Miami.

smd/alg

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