• El presidente de EE.UU., Donald Trump, firma una orden ejecutiva durante su visita al Departamento de Seguridad Nacional, 25 de enero de 2017.
Publicada: lunes, 25 de septiembre de 2017 0:06
Actualizada: jueves, 28 de septiembre de 2017 11:52

EE.UU. prohibió viajes a ciudadanos de Corea del Norte y Chad, y restricciones para Venezuela que se limitan a funcionarios del Gobierno y a sus familiares.

Sudán, uno de los seis países de mayoría musulmana incluidos originalmente en la lista de prohibición de viajes, fue removido de la nómina, dejando solo a ocho naciones con impedimento total o parcial de viajar a Estados Unidos. Los otros países incluidos en la prohibición eran Irán, Libia, Siria, Somalia y Yemen.

“El objetivo no es impedir definitivamente que viajeros de ciertos países vengan a Estados Unidos. El objetivo es proteger a los estadounidenses hasta que los gobiernos extranjeros se plieguen a nuestras demandas y no planteen más riesgos para la seguridad de Estados Unidos”, ha explicado este domingo Miles Taylor, entonces asesora del Departamento de Seguridad Interior.

La Casa Blanca ha incluido a Venezuela en su lista en un momento en que las tensiones entre Washington y Caracas se han intensificado durante los últimos meses debido a las interferencias de las autoridades estadounidenses en los asuntos internos de Venezuela. Durante los últimos meses, el país latinoamericano se ha convertido en el blanco de una serie de actos violentos, provocados por la oposición, apoyada por Washington.

En otro caso, Corea del Norte ha provocado la ira de los estadounidenses por realizar múltiples pruebas misilísticas. Las tensiones en la península de Corea no hacen más que crecer, especialmente después del sexto test nuclear de Pyongyang, el más potente hasta la fecha, el pasado 3 de septiembre y las medidas militares de EE.UU. y sus aliados en la región, por las que las autoridades norcoreanas defienden su “derecho a la autodefensa”.

El objetivo no es impedir definitivamente que viajeros de ciertos países vengan a Estados Unidos. El objetivo es proteger a los estadounidenses hasta que los gobiernos extranjeros se plieguen a nuestras demandas y no planteen más riesgos para la seguridad de Estados Unidos”, dice Miles Taylor, entonces asesora del Departamento de Seguridad Interior.

Hace pocos días, funcionarios de la Administración estadounidense habían anticipado que el presidente Donald Trump podría incluir a nuevos países en la lista de los que ya son afectados por la prohibición de ingreso al territorio estadounidense, como parte de un controvertido decreto antiinmigración que expiraba este domingo.

Funcionarios de la Casa Blanca y del Departamento de Seguridad Interior habían señalado el viernes que tenían identificados a un número de países que no pueden o no quieren someterse a los controles de seguridad exigidos para ingresar a EE.UU.

Trump había señalado a comienzos de año que necesitaba un período de 90 días de prohibición de ingreso al país de personas provenientes de seis naciones de mayoría musulmana (Siria, Libia, Irán, Sudán, Somalia y Yemen), así como de 120 días de prohibición de ingreso de refugiados de cualquier origen con el fin de definir nuevos filtros de admisión.

El viernes los funcionarios indicaron que un nuevo decreto presidencial pondría en marcha una “gama” de medidas que van desde controles más estrictos –como pedir el acceso a teléfonos celulares o a cuentas en las redes sociales- hasta una prohibición pura y simple.

Tras cinco meses de litigios ante los tribunales, una versión corregida del decreto original entró en vigor el 29 de junio y expiraba este domingo.

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