La alianza formada por Nissan y el francés Renault se ve reforzada así con la incorporación de Mitsubishi. Los tres grupos vendieron en 2015 un total de 9,5 millones de vehículos, una cifra que los acerca al pelotón a la cabeza del sector, formado por el japonés Toyota (10,15 millones de unidades) y el alemán Volkswagen (9,9 millones).
El acuerdo será firmado antes del 25 de mayo y será efectivo en octubre. La operación se realizará mediante una emisión de acciones ordinarias de Mitsubishi, por un monto de 237.360 millones de yenes (2180 millones de dólares, 1900 millones de euros).
Que no haya confusión: Nissan es Nissan, Mitsubishi es Mitsubishi, una compañía independiente con su propia estrategia y su propia dirección", ha subrayado el presidente de Nissan, Carlos Ghosn.
El anuncio de este jueves ha disparado la acción de Mitsubishi, que ha ganado 16,16 % en la Bolsa de Tokio y ha apuntalado al índice Nikkei, que ha cerrado con un alza de 0,41 %.
La acción de Nissan, que se convertirá en el principal accionista de Mitsubishi, ha caído en cambio un 1,43 %.
Los dos grupos ya eran socios, dado que Nissan suministra berlinas a MMC, que fabrica minivehículos para Nissan.
La alianza no presupone una fusión operativa.
"Que no haya confusión: Nissan es Nissan, Mitsubishi es Mitsubishi, una compañía independiente con su propia estrategia y su propia dirección", ha subrayado el presidente de Nissan, Carlos Ghosn.
El acuerdo tampoco altera el equilibrio de capitales entre Renault y Nissan: el grupo francés seguirá en poder del 53 % de Nissan, que mantendrá su participación de un 15% de la marca francesa, tal como está estipulado en los acuerdos de 1999.
Ghosn ha afirmado que apuesta por una transacción "potencialmente beneficiosa para ambas partes".
"Estudiábamos reforzar nuestra cooperación desde hace un tiempo y la crisis aceleró las cosas", ha explicado.
"Ayudaremos a Mitsubishi Motors a superar los desafíos actuales y a restaurar la confianza de los consumidores", ha prometido el ejecutivo nacido hace 62 años en Brasil, en una familia de origen libanés.
El grupo Nissan fue el primero en percatarse de las irregularidades en la medición de eficiencia energética de vehículos de Mitsubishi en Japón, hecho que MMC, ha acabado por admitir el 20 de abril que había manipulado esos datos en cuatro modelos, para mejorar su rendimiento. Posteriormente ha reconocido que recurría a pruebas no homologadas desde hacía 25 años.
Desde el estallido del escándalo, las ventas de Mitsubishi Motors en Japón se hundieron y sus acciones se derrumbaron más de un 40%, generando incertidumbre sobre al futuro del grupo, uno de los fabricantes de coches más pequeños de Japón, con sólo un millón de vehículos vendidos al año.
krd/ktg/nal
