El ministro de Asuntos Exteriores de Irán, Seyed Abás Araqchi, ha presentado este miércoles al Parlamento del país un informe sobre las actividades de la delegación iraní durante su viaje a Nueva York y su participación en la 81.ª Asamblea General de las Naciones Unidas (AGNU).
El canciller ha señalado que, junto al presidente iraní, Masud Pezeshkian, mantuvo consultas con representantes de distintos países y que la delegación expuso con firmeza las posiciones de Irán, apoyándose en la resistencia del pueblo iraní frente a la agresión militar de sus adversarios.
Araqchi ha destacado asimismo el uso de la Asamblea General de la ONU como plataforma para explicar el enfoque iraní y presentar una propuesta de siete días para restablecer la seguridad en el estrecho de Ormuz. Según ha explicado el titular diplomático, la delegación trasladó a los mediadores las condiciones y consideraciones de Irán mediante un plan “preciso y operativo”, elaborado conforme a las directrices de las autoridades competentes.
“Para todos quedó claro que la República Islámica de Irán, del mismo modo que es firme y decidida en su defensa, también se toma en serio el uso de la diplomacia para garantizar sus intereses y su seguridad nacional”, ha declarado Araqchi.
Durante la reunión, el ministro ha respondido a las preguntas de los parlamentarios sobre política exterior y seguridad nacional, y ha abordado cuestiones como la diplomacia económica, la neutralización de las sanciones, las relaciones con los países vecinos y el fortalecimiento de la diplomacia pública y mediática.
En la cita, también se ha analizado la documentación de los crímenes de guerra cometidos por Estados Unidos y el régimen israelí, así como el seguimiento de las demandas de justicia y represalia por la muerte de las víctimas de las guerras impuestas contra Irán.
Los parlamentarios, por su parte, han respaldado las iniciativas de la diplomacia iraní para defender los intereses nacionales y los derechos del pueblo iraní y subrayaron la necesidad de preservar la unidad y cohesión nacional, así como de apoyar simultáneamente las capacidades militares y la vía diplomática en defensa de Irán.
En el marco de la guerra de agresión de Estados Unidos e Israel contra Irán, que ya lleva más de siete meses desde su inicio el 28 de febrero, Irán tomó la decisión de cerrar el estrecho de Ormuz para garantizar su seguridad y en represalia por los ataques y violaciones de acuerdos por la parte estadounidense. Esta medida iraní puso en aprietos a la Administración Trump dado que afectó el suministro mundial de petróleo, elevando el precio de los productos básicos.
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