“Si Estados Unidos abandona la región, se abrirá el estrecho de Ormuz, se logrará la seguridad colectiva con la participación de los países de la región y mejorará la economía mundial”, ha destacado este viernes el portavoz del Ejército de Irán, el general de brigada Mohamad Akraminia, en una publicación en su cuenta de X.
Asimismo, ha alarmado a las fuerzas estadounidenses desplegadas en los países regionales que “si Estados Unidos no abandona la región, la expulsaremos de ella”.
En la misma jornada, el general Akraminia, ha responsabilizado a EE.UU. de ser responsable de inseguridades en Asia Occidental. “Todos los países del mundo, especialmente los de la región, deben saber que el principal responsable de la actual inestabilidad e inseguridad en esta región es Estados Unidos”, ha agregado.
Tras destacar la cooperación entre los países regionales con el fin de expulsar a EE.UU. de la región, ha reafirmado que “solo poniendo fin a la presencia y la injerencia de Estados Unidos en la región podrá alcanzarse una paz, una estabilidad y una tranquilidad duraderas”.
Distribución de competencias entre la Armada iraní y Fuerza Naval de CGRI
Respecto a la distribución de competencias entre la Armada del Ejército y la Fuerza Naval del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) de Irán, ha señalado que esta división de responsabilidades ha estado vigente desde hace tiempo, por lo que las distintas zonas marítimas han sido asignadas a cada una de estas fuerzas conforme a dicha distribución.
“El oeste del estrecho de Ormuz y el Golfo Pérsico están bajo el control estratégico de la Fuerza Naval del CGRI, mientras que el este del estrecho, el mar de Omán, el mar Arábigo y el norte del océano Índico forman parte del área de operaciones de la Armada del Ejército iraní”, ha apostillado.
El titular militar iraní ha afirmado que, a pesar de las alegaciones del presidente de EE.UU., Donald Trump, sobre la gestión del estrecho de Ormuz, las fuerzas estadounidenses “no se atreven a acercarse” a las orillas de esta zona. “Estados Unidos es el principal responsable de la inseguridad en el estrecho de Ormuz y la región”, ha apostillado.
También, ha recalcado que los buques de guerra de EE.UU. fueron obligados a desplazarse a más de 500 kilómetros de las costas del Golfo Pérsico y, conforme a los planes operativos en curso, en los próximos días tendrán que retirarse a áreas aún más alejadas.
También, ha advertido a los propietarios de las embarcaciones que retornen a la ruta designada por las fuerzas iraníes y que efectúen las coordinaciones pertinentes con las autoridades militares del país persa.
Incremento significante en capacidad de defensa antiaérea de Irán
En otra parte de sus declaraciones, el general Akraminia ha señalado a las capacidades de defensa aérea del Ejército tras la guerra de Ramadán, al aseverar los ejercicios conjuntos llevados a cabo con la Fuerza Aeroespacial del CGRI para mejorar la coordinación.
De igual manera, ha destacado que la capacidad de defensa antiaérea del país ha sido reforzada significativamente respecto a los días de guerra y la etapa previa a ella. “Además, hemos incorporado nuevos sistemas a la organización de combate”, ha añadido.
Respecto al derribo de algunos drones del enemigo en las últimas semanas, ha recalcado que, a pesar de las retóricas de Trump, “la capacidad defensiva del país no solo no se ha debilitado, sino que se han llevado a cabo amplias medidas para fortalecerla y mejorarla”.
Al hacer alusión a la guerra estadounidense-israelí contra Irán, ha calificado de “una guerra híbrida” el conflicto actual contra el país persa, uno de cuyos componentes es la dimensión militar, la más visible y palpable entre todas sus facetas.
El general Akraminia ha aseverado que las operaciones conjuntas y de carácter innovador en el área de la defensa antiaérea, así como la reparación de equipos dañados e incorporación de nuevos equipos, han provocado un incremento significativo de la capacidad de defensa antiaérea de la República Islámica de Irán respecto a períodos anteriores.
El 28 de febrero, EE.UU. e Israel atacaron contra Irán y, en respuesta, las fuerzas iraníes han atacado los blancos israelíes en los territorios ocupados, así como las bases estadounidenses en la región de Asia Occidental.
Tras su fracaso, Trump anunció una “operación económica más devastadora” contra Irán, y amenazó con aislar a los países que cooperaran con el país persa.
Ante esta coyuntura, las autoridades iraníes han asegurado que la guerra económica de Trump está abocada al fracaso, recordando que anteriores presidentes estadounidenses como Barack Obama también plantearon medidas de asfixia económica que no dieron resultado.
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