• Fuerzas de Estados Unidos pareticipan en un ejercicio militar en Jordania.
Publicada: jueves, 17 de septiembre de 2026 23:38

Los daños sufridos por bases estadounidenses tras los ataques iraníes intensifican el debate en EE.UU. sobre reducir su presencia militar en Asia Occidental.

El sitio web de noticias The Hill, cercano al Congreso de EE.UU., informó el jueves de que los graves daños sufridos por las bases militares estadounidenses en la región tras los ataques de Irán han intensificado los debates sobre una reducción de la presencia militar de Washington en Asia Occidental.

La guerra de EE.UU. e Israel contra Irán ha puesto de manifiesto la vulnerabilidad de la infraestructura militar estadounidense en los países ribereños del Golfo Pérsico, una situación que se ha convertido en uno de los principales temas del debate interno en Estados Unidos sobre una posible reducción de la presencia militar de Washington en la región.

The Hill, citando a personas familiarizadas con los debates dentro y en torno al Pentágono, escribió que la decisión final sobre la retirada o reducción de las fuerzas estadounidenses en Asia Occidental dependerá del desenlace de la guerra con Irán. Al mismo tiempo, algunos exfuncionarios de seguridad nacional de EE.UU. consideran que una reducción de la presencia militar constituye un “reajuste necesario”.

 

El medio citó una estimación del American Enterprise Institute, según la cual alrededor de 70 estructuras en 11 bases militares estadounidenses en Oriente Medio han resultado dañadas, con un costo de los daños que asciende a unos 5000 millones de dólares. Un informe del inspector general del Pentágono también señaló que “cientos de edificios y estructuras” en las bases estadounidenses de Kuwait, Jordania, Omán, Catar, Baréin, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí han resultado dañados o destruidos.

Jennifer Kavanagh, directora de análisis militar del instituto Defense Priorities, afirma que las bases estadounidenses alrededor del Golfo Pérsico, incluidas las de Baréin, Catar y Kuwait, “no son fáciles de defender” y que, incluso si son reconstruidas, existe la posibilidad de que vuelvan a sufrir daños en futuros conflictos.

Actualmente, Estados Unidos cuenta con más de 50 000 efectivos militares en la región bajo el mando del Comando Central de Estados Unidos (Centcom), desplegados desde Jordania hasta Omán y que, desde el inicio de la guerra con Irán, han sido objeto de ataques en reiteradas ocasiones.

Mientras tanto, algunos sectores cercanos al ala dura de Estados Unidos han propuesto trasladar parte de las fuerzas a los territorios palestinos ocupados por Israel, mientras que otras opciones, como desplegar tropas en instalaciones subterráneas y reforzar los sistemas de defensa aérea, también han sido planteadas en los debates sobre el futuro de la presencia militar estadounidense en la región.

Finalmente, The Hill subraya que incluso el refuerzo de las defensas aéreas en las bases cercanas a Irán se enfrenta a una importante limitación: la preocupación por la disminución de las reservas estadounidenses de misiles interceptores.

La guerra de agresión contra Irán, que comenzó el 28 de febrero y se ha prolongado durante seis meses, se ha convertido en un conflicto de desgaste para Estados Unidos. Irán ha respondido con oleadas de represalias y ha cerrado el estrecho de Ormuz, provocando una crisis energética global.

hnb