El general de brigada Mohammad Reza Naqdi, asesor del comandante en jefe del Cuerpo de Guardianes de la Revolución Islámica (CGRI) de Irán, ha destacado la postura de Irán al enfrentar la guerra de agresión de Estados Unidos e Israel.
“Tenemos que lograr la disuasión para que el enemigo nunca se atreva a atacarnos, para que podamos vivir en seguridad”, dijo Naqdi en una entrevista con el canal de televisión estadounidense PBS, según ha publicado este miércoles.
A la pregunta de si el objetivo de Irán es prolongar esta guerra, quizás esperando a que el presidente estadounidense Donald Trump deje el cargo, el general iraní respondió que una opción “es prolongar esta guerra hasta que lleguemos al próximo mandato presidencial y provocar un desgaste, de modo que, si alguien más quiere atacar a Irán, sepa que hay un precio que pagar”, añadió.
“Sin duda, la victoria está de nuestro lado, tras la derrota de los dos principales objetivos de Estados Unidos: el derrocamiento del liderazgo y la desintegración de Irán”, acotó el general Naqdi.
Al respecto, destacó la confusión y desconcierto por parte de Estados Unidos durante el conflicto. “Se convirtió en una guerra sin estrategia. Cada dos o tres días anunciaban un nuevo objetivo. Durante varias noches, dijeron que querían invadir la isla de Jarq. Dijeron que querían abrir el estrecho de Ormuz. Movilizaron sus acorazados. Todo lo que intentaron, podemos demostrar nuestra victoria”, remarcó.
En otra parte de la entrevista, el asesor del CGRI dijo que Irán no depende de misiles ni drones. “Si vencemos, será gracias a nuestra fe. Dios está con nosotros”, enfatizó.
“En cuanto a nuestros misiles, los estadounidenses y los sionistas siempre quieren contarlos. Para empezar, fabricamos más misiles al día que los lanzamos. En un país tan extenso, podemos fabricarlos donde queramos”, sostuvo.
Puso de relieve que hay algo “más importante que los misiles”. “Si llega el día en que Irán se quede sin misiles, entonces seremos aún más peligrosos para Estados Unidos”, avisó y explicó que, aunque Estados Unidos tenga miles de intereses económicos en todo el mundo, todos ellos pueden ser destruidos fácilmente.
Estados Unidos y el régimen israelí lanzaron el 28 de febrero una guerra ilegal de agresión contra Irán, en la que asesinaron al Líder mártir de la Revolución Islámica, el ayatolá Seyed Ali Jamenei, junto con varios altos mandos militares. Sin embargo, cuarenta días después, el 8 de abril, los enemigos se vieron obligados a aceptar un alto el fuego ante la resistencia iraní, las exitosas operaciones de represalia y el firme control de Irán sobre el estrecho de Ormuz.
Teherán y Washington firmaron el 17 de junio un memorando de entendimiento en Islamabad, pero Estados Unidos violó de facto el acuerdo al atacar Irán. En respuesta, las Fuerzas Armadas iraníes han llevado a cabo devastadores ataques contra objetivos estratégicos estadounidenses en todo Asia Occidental.
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