En una publicación en su cuenta de la plataforma X, el presidente del Comité de Seguridad Nacional y Política Exterior del Parlamento iraní, Ebrahim Azizi, ha declarado este sábado que el nuevo sistema está en consonancia con la soberanía nacional de Irán y garantizará la seguridad del comercio internacional.
“Irán, en el marco de su soberanía nacional y la garantía de la seguridad del comercio internacional, ha preparado un mecanismo profesional para gestionar el tráfico en el estrecho de Ormuz a lo largo de una ruta designada, que se dará a conocer próximamente”, ha agregado.
El legislador ha adelantado que la República Islámica cobrará “las tarifas necesarias por los servicios especializados prestados bajo este mecanismo”.
Ha reiterado que, basada en el nuevo mecanismo, el país permitirá el paso por esta vía marítima estratégica a los buques que cooperan con Irán y prohibirá la navegación de los buques vinculados a países hostiles.
“En este proceso, solo se beneficiarán los buques comerciales y las partes que cooperan con Irán”, ha enfatizado el parlamentario.
Asimismo, ha señalado que la ruta designada permanecerá cerrada a los operadores del llamado “proyecto de libertad”, una operación anunciada a principios de este mes por el presidente estadounidense, Donald Trump, destinada a reabrir por fuerza el estrecho y escoltar a los buques atrapados en su salida del Golfo Pérsico.
Sin embargo, el operativo se suspendió en menos de 48 horas en ausencia del apoyo de los aliados de Estados Unidos.
En respuesta a la agresión estadounidense-israelí contra la República Islámica, iniciada a finales de febrero, las Fuerzas Armadas iraníes lanzaron diariamente ataques con misiles y drones contra objetivos en los territorios ocupados por Israel, así como contra bases y activos militares estadounidenses en toda la región.
Además, Irán respondió a los ataques cerrando el estrecho de Ormuz, lo que provocó un aumento significativo en los precios del petróleo y sus derivados.
El 8 de abril, cuarenta días después del inicio de la guerra, entró en vigor un alto el fuego temporal entre Irán y Estados Unidos, mediado por Pakistán. Se llevaron a cabo negociaciones en Islamabad, la capital pakistaní, pero no se llegó a un acuerdo debido a las exigencias maximalistas de Washington y su insistencia en posturas irrazonables.
Ali Nikzad, vicepresidente del Parlamento iraní, declaró a principios de este mes que Irán jamás renunciará a sus derechos inherentes en el estrecho de Ormuz, y añadió que el órgano legislativo aprobará una nueva ley que establecerá un nuevo marco jurídico para esta ruta vital, el cual no solo contempla las condiciones de la República Islámica, sino que también considera las normas del derecho internacional y los derechos de los países vecinos.
Según el proyecto de ley, agregó, los buques pertenecientes al régimen israelí no podrán transitar por el estrecho bajo ninguna circunstancia. Subrayó que tampoco se concederá permiso a países hostiles, en particular a Estados Unidos, para transitar por esta ruta.
ftm/hnb
