• Una tumba zapoteca de 1400 años, localizada en los Valles Centrales de Oaxaca, en el sur de México.
Publicada: sábado, 24 de enero de 2026 11:09

México informó sobre el descubrimiento de una tumba zapoteca del año 600 d.C. en Oaxaca, clave para comprender la organización social y funeraria prehispánica.

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, anunció el viernes el descubrimiento arqueológico más relevante registrado en el país durante la última década: una tumba zapoteca fechada hacia el año 600 de nuestra era, localizada en los Valles Centrales de Oaxaca y hallada por especialistas del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), organismo dependiente de la Secretaría de Cultura.

Durante su conferencia matutina, la mandataria subrayó que el hallazgo destaca tanto por su extraordinario estado de conservación como por el aporte sustancial que ofrece al conocimiento de la organización social, los rituales funerarios y la cosmovisión de la civilización zapoteca. “Es una muestra contundente de la grandeza milenaria de México”, destacó.

El conjunto funerario comprende una compleja estructura arquitectónica decorada con elementos escultóricos, pintura mural, frisos y lápidas de piedra con inscripciones calendáricas, lo que lo sitúa entre los descubrimientos más significativos del patrimonio arqueológico nacional. En la entrada de la antecámara sobresale la figura de un búho —símbolo zapoteca asociado a la noche y la muerte— cuyo pico cubre el rostro estucado y policromado de un personaje masculino, interpretado como un posible ancestro venerado e invocado como intermediario ante las divinidades.

El acceso a la tumba está flanqueado por jambas finamente labradas que representan a un hombre y una mujer ataviados con tocados y objetos rituales, figuras que podrían corresponder a guardianes simbólicos del recinto. En el dintel superior se conserva un friso integrado por lápidas grabadas con nombres calendáricos, reforzando el carácter ceremonial y ritual del espacio funerario.

En el interior de la cámara se preservan, en su ubicación original, fragmentos de una notable pintura mural policromada en tonos ocre, blanco, verde, rojo y azul. La escena muestra una procesión de personajes portando bolsas de copal y avanzando hacia la entrada, una iconografía vinculada a ceremonias funerarias y prácticas de ofrenda.

La secretaria de Cultura, Claudia Curiel de Icaza, señaló a través de las redes sociales que se trata de un hallazgo excepcional que permite profundizar en la comprensión de la complejidad social, artística y simbólica de la cultura zapoteca, y reafirmó el compromiso del gobierno federal con su estudio, conservación y difusión.

Actualmente, un equipo interdisciplinario del Centro INAH Oaxaca realiza trabajos de conservación y estabilización del inmueble, con especial atención a la pintura mural, cuyo estado es delicado debido a la presencia de raíces, insectos y variaciones ambientales. De forma paralela, se desarrollan estudios cerámicos, iconográficos, epigráficos y de antropología física para ampliar el conocimiento sobre los rituales y prácticas funerarias asociados al conjunto.

Por su calidad constructiva y riqueza decorativa, el recinto ha sido comparado con otros complejos funerarios zapotecos de alta relevancia en la región, consolidándose como una pieza clave para el entendimiento de la historia prehispánica de México.

zbg/ncl/tqi