“La realidad es que el Ejército surcoreano está caminando entre fuego y agua por Estados Unidos, obsesionado con seguir su plan de invadir Corea (la península coreana) y ejecutar la estrategia del Indo-Pacífico”, denuncia un informe de Meari, un sitio web de Corea del Norte, recogido este jueves por la agencia surcoreana Yonhap.
Meari denuncia la “naturaleza beligerante e invasiva” de estas maniobras, consideradas como los ejercicios de entrenamiento de combate más colosales del mundo.
El sitio web también critica a Seúl por participar en un total de 153 ejercicios conjuntos, el año pasado, en medio de la pandemia del nuevo coronavirus, causante de la COVID-19.
Luego subraya que el reciente fortalecimiento de los lazos de seguridad entre Seúl, Washington y Tokio está, sin dudas, dirigido en contra del Norte.
Las autoridades surcoreanas han declarado este jueves que su país envió el miércoles más de 100 oficiales de la Fuerza Aérea y seis aviones de combate F-15K a Alaska para participar, junto con Japón, en este ejercicio aéreo anual, liderado por Estados Unidos, que comenzará la próxima semana y se desarrollará a lo largo de dos semanas, ha informado Yonhap.
La última vez que la Fuerza Aérea surcoreana participó en el ejercicio Bandera Roja-Alaska fue en 2018, han afirmado los funcionarios surcoreanos, para luego agregar que a estas maniobras se unirán más de 1000 miembros del servicio y decenas de aviones de varios países, incluido Japón.
También será el primer ejercicio militar combinado importante entre las fuerzas de Corea del Sur, Japón y Estados Unidos, bajo la Administración de Joe Biden.
Corea del Norte ha denunciado en retiradas ocasiones la “lógica gansteril” de Seúl y Washington en su contra, y ha alertado que las maniobras conjuntas de estos aliados representan una invasión terrestre y amenazan la seguridad de la región.
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