• El jefe de la Fuerza Aérea del Estado Mayor de Estados Unidos, Mark Welsh
Publicada: martes, 26 de mayo de 2015 7:29
Actualizada: martes, 18 de octubre de 2016 6:21

El jefe de la Fuerza Aérea de Estados Unidos, Mark Welsh, admitió el lunes que en el futuro el poderío militar de China y Rusia será mucho mejor que el de su país.

Conforme a las declaraciones del titular estadounidense, durante los próximos tres y cinco años, la capacidad militar de China y Rusia aumentará de manera preponderante.

En el campo militar, adujo Welsh, China y Rusia durante los próximos años serán mucho más avanzado que EE. UU.

Además de advertir del aumento imprescindible del poderío del gigante asiático y el país euroasiático, el titular norteamericano puso de relieve que durante los próximos años unos 50 países del mundo utilizarán cazas militares que utilizan hoy en día los militares chinos y rusos.

Rusia y China cuentan con una histórica relación en diferentes esferas tales como económicas, comerciales, diplomáticas, militares, etc.

China y Rusia, con el objetivo de contrarrestar la influencia de EE. UU. en la región, han aumentado recientemente su cooperación bilateral, con diversos acuerdos energéticos y económicos.

La maniobra naval conjunta China-Rusia se produjo en mayo de 2014, en la que, según el ministro ruso de Defensa, los efectivos de ambos ejércitos mostraron una alta cooperación.

EE. UU., es considerado como el país que gasta más en el área militar que otras potencias mundiales. Conforme los datos facilitados por Stockholm International Peace Research Institute (SIPRI), el Gobierno de Washington, lidera con gran diferencia sobre el resto y concentra el 34 % del gasto militar mundial, 610.000 millones de dólares que suponen el triple de China, segundo clasificado, y siete veces más que Rusia, el tercero.

La construcción de las islas artificiales en el mar de China Meridional y el surgimiento de la crisis de Ucrania han oscurecido las relaciones de Washington con Pekín y Moscú.

Washington alega que estas islas artificiales están dentro de las aguas internacionales y no las reconoce como parte de la soberanía territorial de China.

Pekín en reiteradas ocasiones ha acusado a Washington de tratar de dominar el disputado mar y ha precisado de que su intervención en estos litigios ha aumentado las tensiones regionales. 

mno/rha/msf

Comentarios