Publicada: lunes, 23 de febrero de 2026 7:05

Los lazos infaustos, en política internacional, como la que título en este trabajo, refiere a vínculos diplomáticos, económicos o estratégicos entre países que generan consecuencias negativas, inestabilidad, conflictos o deterioro de la soberanía.

Y esta es la relación que la casta política, mediática, militar y empresarial chilena – bajo influencia de Washington - ha ido tejiendo con el régimen sionista israelí. Una realidad que intensificará sus efectos en forma: deshonrosa, trágica y desastrosa, en el marco de los efectos de la segunda administración del blondo multimillonario Donald Trump y en Chile bajo el gobierno electo del presidente electo y representante de la ultraderecha criolla, José Kast a partir de marzo de este 2026.

Aprovechando de dar una señal de lo que nos espera como sociedades, para todo aquel que no esté en concordancia con los imperativos hegemónicos de Washington, entre ellos el establecer relaciones estrechas con el ente israelí - Estados Unidos decidió castigar a tres ciudadanos chilenos – y sus respectivas familias - miembros del equipo del gobierno saliente del presidente Gabriel Boric.

Medida anunciada mediante un comunicado del gobierno estadounidense en que se afirma “estas personas y sus familiares directos quedarán en términos generales, inelegibles para ingresar a Estados Unidos y cualquier visa estadounidense que posean será revocada". La excusa esgrimida para esta determinación, tan propia del actuar de la política de Washington, es el hecho de establecer relaciones con la República Popular China, en materias de infraestructura crítica de telecomunicaciones que, según Washington, afectaría la “seguridad hemisférica”.

Esto, bajo la falsaria argumentación que Chile, en la decisión de estrechar lazos tecnológicos con China lo que generado es: dirigir, autorizar, financiar y brindar apoyo significativo o llevar a cabo, a sabiendas, actividades que han comprometido la infraestructura crítica de telecomunicaciones y socavaron la seguridad regional en el conjunto del continente americano. La razón es la firma de un acuerdo - que viene desde al menos una década – para establecer el cableado submarino entre Chile y China y la compra de máquinas eléctricas al país asiático para el trasporte público (1).

La embajada de China en Chile señaló en una nota que “Estados Unidos vuelve a ponerse en contra de los intereses nacionales de Chile" haciendo referencia expresa a la acción impulsada por Washington denunciando que el gobierno de Donald Trump "vuelve a ponerse en posición de dominante en el hemisferio occidental y en contradicción con los intereses de los países de esta región"

Ministro de Transporte y Telecomunicaciones de Chile, Juan Carlos Muñoz Abogabir, sancionado por Estados Unidos.

Lo sostenido por China es, letra a letra, lo que ha sucedido. Es decir, en forma hegemónica, Washington decide respecto de un país, aparentemente soberano, con quien este puede o no tener relaciones y si no se acepta la mirada imperial, hegemónica y arrogante de Washington, entonces viene el castigo de las formas que las mentes del gobierno estadounidense y sus grupos de presión definen. Medidas económicas, sanciones, embargos, robo de activos, impedir el ingreso a Estados Unidos, e incluso la posibilidad cierta de estar en la mira de procesos desestabilizadores.

Volviendo al sionismo israelí y nuestras relaciones con ese régimen – que funciona también bajo presiones al estilo de su aliado estadounidenses - hablo de lazos nefastos por una serie de elementos objetivos y subjetivos que, con el paso de los años, han quedado absolutamente al descubierto, sin ambages alguno, entre ellos:

  1. No es posible aceptar tener relaciones políticas, económicas, militares culturales, educativas, estratégicas con el régimen más criminal que haya dado la humanidad en los últimos 80 años. Esto nos debe avergonzar pues se trata de lazos con genocidas, infanticidas, femicidas. Traficantes de órganos. Criminales de guerra y lesa humanidad.
  2. No es admisible tener ligaturas con una sociedad de delincuentes, ladrones, usurpadores de tierra y comprobados miembros de una sociedad genocida.
  3. Lo desfavorable y el impacto negativo en la seguridad nacional del país que significa tener tratos con el sionismo israelí. Bien sabemos que cuando lo dejamos, no sólo ingresa en materias visibles, sino también las que no se ve en materia de ciberseguridad: tecnología de espionaje, vigilancia electrónica, proyectos como es Pegasus (NSO Group) que, nos alerta respecto a nuestros derechos de privacidad y seguridad personal y colectiva con la entidad israelí manejando nuestros datos (2)
  4. La dependencia chilena de tecnología militar israelí, como radares, misiles y sistemas de defensa para las Fuerzas Armadas, es una realidad que nos debe obligar a diversificar el acceso a este tipo de herramientas armadas.

¿Por qué tenemos que establecer lazos comerciales en la provisión de armas con una entidad genocida? ¿Por qué signar acuerdos con aquellos que venden armas definidas como “probadas en terreno” que es hablar en el territorio palestino, en los cuerpos y vidas del pueblo palestino?

Las armas que se compran para ser usadas en Chile provenientes de la industria militar israelí están teñidas de la sangre de cientos de miles de palestinos, libaneses, sirios, yemeníes, iraquíes y del pueblo iraní. Musulmanes y cristianos. Hombres, mujeres y en especial niños.

Nos suele decir – más bien tratar de amedrentar - la derecha y el sionismo criollo de todos los colores, bajo la narrativa de la comunidad judía de Chile – que la ruptura parcial anunciada por Boric el 2025 que significó el retiro de los agregados militares sionistas de Chile, podía generarnos riesgos legales y económicos, como era la posibilidad de demandas de demandas por parte de empresas israelíes. La política del miedo

Críticos de esas medidas que tomó Gabriel Boric, como exministros y la comunidad judía sionista chilena junto a sus medios de manipulación y desinformación advirtieron que medidas como la exclusión de Israel de la Feria Internacional del Aire (FIDAE) el 2024 o el mencionado retiro de agregados militares en 2025 debilitaban la operatividad militar chilena, sin alternativas inmediatas disponibles. La cruda realidad nos mostró que nada de eso era real, simples cuentos propios de la maquinaria mediática que maneja el sionismo chileno, israelí, estadounidense y en todos aquellos lugares donde clavan sus garras. Pura parafernalia narrativa.

Israel provee de armamentos hace décadas a Chile – incrementado bajo la dictadura militar entre 1973 a 1990 y de ahí un desarrollo continuo con los denominados gobiernos democráticos, derechistas y progres. Misiles Python y Derby para aviones de la Fuerza Aérea, sistemas de aeronavegación y como también materiales de guía para blindados, radares, – fusiles Galil, aviones no tripulados Hermes y tecnología satelital. Esto último un entero fracaso.

No escribo sobre un fiasco fantasioso, sino que absolutamente real, ya que el costo de este sistema, que significaba la construcción de diez satélites, significa tras su incumplimiento, la pérdida de 120 millones de dólares en lo que se denomina pomposamente como el Sistema Nacional de Satélites. Adjudicado, bajo el gobierno de la segunda administración del fallecido presidente Sebastián Piñera, a la empresa público-privada sionista ImagetSat (3) cuyo contrato establecía la posesión del 40% de todas las imágenes tomadas por los aparatos satelitales.  

A lo mencionado se une la asesoría en el denominado sistema de mando y control del Ejército que según la Revista de Ensayos Militares (4) corresponde a aquel “conjunto integrado de personal, procedimientos, instalaciones y sistemas técnicos que permite a la comandancia, ejercer autoridad y dirección sobre las fuerzas para cumplir misiones. Facilita la toma de decisiones informada, la planificación, la supervisión y la ejecución de operaciones en tiempo real” Es decir, empresas extranjeras tienen acceso a la esencia del trabajo militar chileno. 

Pero, el mayor vínculo es con el Ejército chileno y aquí, en general los partidarios de las relaciones con el régimen sionista israelí ocultan la corrupción derivada de esos vínculos. Tal ha sido el caso del llamado caso Milicogate donde sobresale el tema de las facturas duplicadas. En denunciado en múltiples oportunidades he denunciado que los vínculos militares con el ente israelí entrañan un tortuoso camino de corrupción (5)

Tal ha sido el caso de las denuncias de ilícitos entre empresas chilenas como FAMAE y empresas militares israelíes, por compras de armas entre el año 2008 al 2015 Las empresas involucradas, en Chile y en otros países donde han sido investigadas por ilícitos son Elbit Systems Land and C4 Tadiran y la compañía de armamento Rafael Advance Defense System. ¿Con ellas queremos tener relaciones estratégicas?” (6)

¿Son estas las empresas con las cuales incrementaremos nuestras relaciones, en el marco del genocidio amplificado del pueblo palestino, para llevar adelante una política de defensa donde en los últimos años hemos sido testigos de una trama plagada de corrupción, robos y descrédito de las Fuerzas Armadas y Carabineros de Chile, con Altos Mandos procesados. Una imagen social por los suelos y además vincularnos con un régimen, violador de los derechos humanos, ¿un ente genocida?

En el plano económico el comercio bilateral es ínfimo y en ese plano me suelo preguntar ¿De verdad los expertos económicos prosionistas consideran estratégica una relación comercial que no sobrepasa los us$224 millones de dólares anuales – en realidad las cifras del año 2024 señalan us$121 millones de importaciones y us$73 de exportaciones- direccionada en diamantes, piezas de aviones, medicinas, frutas y salmones? Ello, en un comercio exterior chileno que supera los 120 mil millones de dólares anuales. La cifra con el régimen israelí es accesoria y no afecta en modo alguno la política comercial del país si llega la necesidad de suspender todo vínculo con ese régimen. 

En el plano de los recursos hídricos – tema de importancia fundamental a nivel mundial – los partidarios de someter a Chile al influjo sionista nos dicen que la colaboración en el tema hídrico con Israel es beneficiosa para este Chile con dificultades en esta área. El régimen sionista tiene, entre sus prioridades políticas externas, la compra de conciencias y voluntades, para llevar a cabo, no sólo el lavado de imagen que requiere para ocultar los crímenes cometidos contra el pueblo palestino y su política desestabilizadora en Asia occidental, sino también la búsqueda de mercado, para una economía que ofrece aquello que le es negado al pueblo al que ocupa y coloniza.

Israel ofrece un espejismo, ofrece lo que roba y asienta un desarrollo sobre los huesos y la sangre del pueblo palestino. Cada año, los informes de organismos no gubernamentales, las autoridades y agencias palestinas o los emitidos por las Naciones Unidas, dan cuenta que entre 650 y 800 millones de metros cúbicos anuales de agua se usurpa de los territorios palestinos.

Mekorot, la empresa israelí que maneja el agua de la Palestina histórica y los territorios ocupados a partir del año 1967 y la Franja de Gaza, bloqueada desde el año 2006, bombea esa agua de la napa freática de Cisjordania o de los pozos que existen en otras zonas de Palestina, sin pagar absolutamente nada. El régimen sionista se apropia de los bienes del pueblo ocupado y después, las mismas empresas, como Mekorot vende el agua robada a la población palestina. Negocio redondo del “prodigio israelí”

Un informe elaborado por la ONG israelí BTselem elaborado hace una década, al revisarlo hoy, nos demuestra que no ha variado un ápice: el 90% del líquido al que tenían acceso acceso los habitantes de la Franja no es potable y no es apta ni para el consumo ni para cocinar ni para ducharse ni para lavarse los dientes: está demasiado salada y sucia, además de contener un alto porcentaje de nitratos cancerígenos. Los cólicos y las enfermedades de la piel, entre otras, son moneda corriente. El agua es usada como arma de guerra. Esto, dado a conocer una década atrás hoy es una realidad aún más trágica, en una Gaza destruida en un 90%

Y es este ente criminal, el que nos quiere hablar de tecnología acuífera, que invita a parlamentario de todas las bancadas chilenas. Periodistas para inocularles el relato de lavado de imagen. Alcaldes de tierras mapuches para convencerlos de la necesidad de contratar sus empresas para el tema agua. Invitar a pastores evangélicos para que la narrativa del pueblo elegido sea impulsada entre sus fieles. Para eso hay cientos de millones de dólares.

Y en este breve resumen de lo nefasto de tener lazos con criminales, que termina finalmente contagiándonos como un virus pernicioso, debemos consignar el hecho que las informaciones emanadas, del propio Israel respecto a la conformación de su ejército de ocupación ha señalado, a través del medio    que las fuerzas armadas del régimen sionista poseen en sus filas a 50.632 efectivos con doble nacionalidad. Entre ellos, desde Latinoamérica, mercenarios de creencia judía brasileños, argentinos, mexicanos, peruanos y chilenos.

En la segunda parte de este articulo profundizaré sobre este tema de mercenarios que bajo la doble nacionalidad nutren el ejército SS – soldados sionistas – israelíes que ejercen su acción contra el pueblo palestino, El Líbano, Siria, participación en la desestabilización de Irán, entre otras actividades que lo sitúan como un cuerpo armado que viola, permanentemente, el derruido derecho internacional y los derechos humanos de decenas de millones de seres humanos.

Por Pablo Jofré Leal

Periodista. Analista Internacional.

Artículo para HispanTV

  1. La acusación que implica sancionar con la prohibición de entrar a Estados Unidos al ministro de transporte y telecomunicaciones de Chile, el profesional de origen palestino Juan Carlos Muñoz, el subsecretario de telecomunicaciones Claudio Araya y un directivo bajo la dirección del mencionado Araya. A lo que se suman sus familiares. En específico se señala que estos funcionarios han establecido acciones para “financiar, brindar apoyo significativo o llevar a cabo, a sabiendas, actividades que comprometieron infraestructura crítica de telecomunicaciones y socavaron la seguridad regional en nuestro hemisferio". El imperio no quiere que nuestros países tengan relaciones con China
  2. Es el Ministerio de Guerra sionista quien ha concedido a NSO Group la licencia para exportar el software Pegasus, como también a otras empresas dedicadas a este negocio calificado como un área opaca, donde se genera una enorme magnitud de violaciones de derechos humanos perpetradas a través de sistemas de ciber vigilancia, que ha desatado, según señala Amnistía Internacional (AI) una crisis global en materia de derechos humanos. La secretaria general de AI, Agnés Callarmard, señaló frente a lo denunciado respecto a NSO Group que “en los últimos días, el mundo se ha sentido indignado, con razón, por los ataques sistemáticos a activistas de derechos humanos, profesionales del derecho y periodistas que el Proyecto Pegasus ha puesto al descubierto. Pegasus no sólo es un riesgo y daña a las personas atacadas ilegítimamente, sino también desestabiliza los derechos humanos a nivel mundial y en la seguridad del entorno digital en general”. https://rebelion.org/wp-content/uploads/2022/10/Articulo-Lavado-de-Imagen-Sionista-Septiembre-2022.pdf
  3. La Fuerza Aérea de Chile (FACh) canceló el llamado satélite FASAT Delta en noviembre del año 2024 componente esencial del programa Sistema nacional de Satélites. ¿La razón? Incumplimiento manifiesto de objetivos operaciones les – fue imposible bajar imágenes del primer satélite lanzado - por parte de la empresa proveedora.
  4. https://www.revistaensayosmilitares.cl/index.php/acague/article/view/123#:~:text=Resumen,globales%20en%20los%20sistemas%20actuales.
  5. https://rebelion.org/el-sionismo-nada-en-robo-crimenes-y-espejismos/
  6. https://www.biobiochile.cl/especial/noticias/reportajes/reportajes-reportajes/2018/07/09/milicogate-descubren-e-investigan-facturas-duplicadas-por-200-millones-de-dolares.shtml