• Un trabajador, visto a través de una tubería en el lugar de construcción del gasoducto Nord Stream 2 en Rusia
Publicada: sábado, 9 de mayo de 2020 15:21

Alemania destaca la importancia del gasoducto submarino ruso Nord Stream 2 para la seguridad energética de todo el continente europeo.

“Alemania, personificada en su Gobierno federal, está convencida de la importancia de ese proyecto que, en una perspectiva a largo plazo, contribuirá a la seguridad energética de nuestro país y de todos los países europeos en general”, dijo el viernes el embajador alemán en Moscú, capital rusa, Géza Andreas von Geyr, en relación al proyecto de gasoducto ruso.

El diplomático ha subrayado que, pese a las posturas idénticas o afines de Alemania y Estados Unidos sobre distintos asuntos de política internacional, los dos gobiernos discrepan en el caso del Nord Stream 2. “Alemania rechaza las sanciones extraterritoriales” con las que amenaza EE.UU., y recuerda que se trata de un proyecto comercial y las perspectivas de su ejecución “parecen bastante esperanzadoras”.

El ducto, valorado en casi 11 000 millones de dólares, permitiría a Rusia eludir a Polonia y Ucrania para proveer de gas a Alemania a través del mar Báltico: se prevé el tendido de dos tuberías de gas con una capacidad total de 55 000 millones de metros cúbicos anuales.

 

En diciembre de 2019, el Congreso estadounidense aprobó sanciones a las empresas que participen en la construcción del gasoducto submarino gigante para llevar gas natural ruso a Alemania.

Alemania, a su vez, denunció las amenazas de la Administración norteamericana presidida por Donald Trump sobre sancionar a las empresas germanas involucradas en el proyecto Nord Stream 2 entre Berlín y Moscú y las calificó de “inaceptables” y de “una nueva provocación”.

Los promotores del proyecto lo defienden argumentando que ayudará a asegurar el suministro de gas de Europa a precios más bajos. No obstante, EE.UU. y varios de sus aliados europeos, como Ucrania, Letonia, Lituania y Polonia, han expresado su rechazo a la construcción del gasoducto, alegando que un aumento de la dependencia europea del gas ruso “amenazaría la seguridad de la región”.

Rusia suministra gran parte del gas natural que consumen los países europeos. En el año 2017, solo la empresa rusa Gazprom exportó a Europa más de 192 mil millones de metros cúbicos de gas: el consumo de Europa occidental representa aproximadamente el 81 % de esta cantidad.

mrp/rba/nii/