• La sede del Ministerio de Asuntos Exteriores de Alemania en Berlín, la capital.
Publicada: lunes, 14 de enero de 2019 6:38
Actualizada: lunes, 14 de enero de 2019 10:43

Alemania denuncia las amenazas de EE.UU. de sancionar a las empresas germanas involucradas en el proyecto de gasoducto ‘Nord Stream 2’ entre Berlín y Moscú.

El embajador de EE.UU. en Berlín, Richard Grenell, envió el domingo misivas a varias empresas alemanas, amenazándolas con un “considerable riesgo de sanciones” si no renuncian a participar en el citado proyecto de gasoducto que conectará directamente Rusia con Alemania a través del mar Báltico.

El Ministerio de Asuntos Exteriores de Alemania calificó las amenazas del embajador estadounidense de “inaceptables” y de “una nueva provocación”, según indicó el diario alemán Handelsblatt, citando anónimamente fuentes diplomáticas.

Las amenazas de Washington también recibieron las críticas de diferentes políticos alemanes. El vicepresidente del partido izquierdista de Die Linke en el Bundestag (la Cámara Baja del Parlamento de Alemania), Fabio De Masi, ironizó señalando que Grenell se cree “un enviado del emperador de Washington en Alemania”.

“¿El señor Grenell sabe que el tiempo de los altos comisionados en Alemania ha terminado?”, ironizó a su vez el vicepresidente del Partido Socialdemócrata (SPD, por sus siglas en alemán), Ralf Stegner.

¿El señor Grenell sabe que el tiempo de los altos comisionados en Alemania ha terminado?”, denuncia el vicepresidente del Partido Socialdemócrata (SPD, por sus siglas en alemán), Ralf Stegner, refiriéndose a las amenazas de EE.UU. con sancionar a las empresas germanas involucradas en el proyecto de gasoducto ‘Nord Stream 2’ entre Berlín y Moscú.

 

El gasoducto ‘Nord Stream 2’

Ese proyecto está impulsado por la empresa rusa Gazprom y accionistas de la empresa conjunta ‘New European Pipeline AG’. Se prevé el tendido de dos tuberías de gas con una capacidad total de 55 000 millones de metros cúbicos anuales, que van desde la costa rusa hasta Alemania por el fondo del mar Báltico.

Los promotores del proyecto lo defienden a capa y espada argumentando que ayudará a asegurar el suministro de gas de Europa a precios más bajos. Sin embargo, EE.UU. y varios de sus aliados europeos, como Ucrania, Letonia, Lituania y Polonia, han expresado su rechazo a la construcción del gasoducto, alegando que un aumento de la dependencia europea del gas ruso “amenazaría la seguridad de la región”.

Rusia suministra gran parte del gas natural que consumen los países europeos. En el año 2017, solo la empresa rusa Gazprom exportó a Europa más de 192 mil millones de metros cúbicos de gas, mientras el consumo de Europa occidental representa aproximadamente el 81 % de esta cantidad.

Rusia rechaza injerencias de EE.UU.

El Kremlin ha calificado amenazas de Washington como un intento de obligar a los europeos a comprar gas licuado estadounidense. Además, denuncia que el Gobierno estadounidense utiliza la supuesta amenaza rusa para expandirse y fomentar las tensiones en Europa.

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