Durante el Consejo de Ministros realizado en el Palacio de Miraflores (sede del Gobierno) y transmitido por un canal del Estado, Maduro señaló que lo sucedido en Brasil es una “arremetida contra el movimiento popular, progresista y de izquierda en la región, con la venia de Estados Unidos”, repudió el mandatario.
"Se ha concretado un golpe de Estado regresivo de la oligarquía capitalista, salvaje y neoliberal del Brasil, y ese golpe de Estado no es solo contra Dilma, es contra toda América Latina y el Caribe, es contra quienes luchamos por la justicia y la igualdad”, expuso Maduro.
Se ha concretado un golpe de Estado regresivo de la oligarquía capitalista, salvaje y neoliberal del Brasil, y ese golpe de Estado no es solo contra Dilma, es contra toda América Latina y el Caribe, es contra quienes luchamos por la justicia y la igualdad”, expuso el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro
En ese sentido, el jefe de Estado venezolano afirmó que su Gobierno denunciará ante todas las instancias internacionales, la destitución de Rousseff, para lo cual hará todas las gestiones necesarias para que el mundo sepa que Dilma Rousseff fue blanco de un “golpe de Estado parlamentario”.
“Vamos a decir en todos los escenarios… la verdad del golpe de Estado parlamentario… vamos a denunciarlo a todos los niveles donde llegue nuestra voz”, dijo Maduro.
Dio a conocer que mediante una conversación telefónica mantenida el miércoles con Rousseff, Maduro le transmitió su apoyo y respaldo del pueblo venezolano. “Le di un abrazo desde mi corazón y sentí que al abrazo se lo estaba dando Hugo Chávez que la quiso desde el primer día en que la conoció”.
Así mismo, el mandatario pidió a su canciller, Delcy Rodríguez, abrir un debate internacional “en defensa de la dignidad de la presidenta Dilma Rousseff” y de los 54 millones de brasileños que la reeligieron en 2014, e hizo un llamado a los líderes de América Latina a manifestarse respecto a la situación que enfrenta Brasil y calificó de “usurpador” al nuevo presidente de ese país, Michel Temer.
Maduro indicó que, tras la decisión del Senado brasileño de destituir a la presidenta Dilma Rousseff, mandó a retirar al embajador venezolano en el país carioca, y congeló las relaciones con Brasil mientras Michel Temer “usurpe” la presidencia.
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