Apoyadas por los combatientes del Movimiento de Resistencia Islámica de El Líbano (Hezbolá), las fuerzas gubernamentales sirias cosecharon un gran avance hacia la ciudad de Al-Bukamal, cerca de la frontera con Irak, después de reducir a cenizas las posiciones del grupo terrorista EIIL (Daesh, en árabe) en sus intensos ataques.
Con estos avances, las unidades militares sirias están a pocos kilómetros de la referida ciudad, considerada el bastión fronterizo de Daesh, marcando la máxima aproximación de las fuerzas de Damasco a la urbe desde 2012, informaron los medios locales.
La operación se produjo un día después de que las autoridades sirias proclamaran la plena liberación de la capital homónima de Deir Ezzor del yugo del grupo ultrarradical de Daesh, acertando un duro golpe a la banda que da sus últimos respiros tanto en Siria como en Irak.
Mientras tanto, desde la provincia central de Hama informaron que los militares sirios habían arrebatado el mismo sábado a los terroristas de la llamada Junta de Liberación del Levante (Hayat Tahrir Al-Sham, en árabe), una localidad en el noreste de esta provincia.
Con el apoyo aéreo de la Aviación militar rusa, el Ejército se apoderó de la aldea de Mushayrifa. Un número indeterminado de integrantes de la referida banda, vinculada a Al-Qaeda, perdió la vida.
El asalto contra Al-Qaeda fue encabezado por la Guardia Republicana y las Fuerzas del Escuadrón de Al-Qalamun, que han comandando las ofensivas del Ejército sirio en los sectores rurales de Hama en las últimas semanas.
Los rápidos avances del Ejército sirio y sus aliados en los meses recientes han resultado en la liberación de gran parte del territorio nacional sirio, de tal modo que son pocas las áreas que están bajo el control de los terroristas.
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