• (De izda. a dcha.) El subsecretario adjunto de Exteriores turco, Sedat Onal; el enviado especial de Rusia para Siria, Alexander Lavrentiev; el ministro de Asuntos Exteriores de Kazajistán, Kairat Abdrakhmanov; el enviado de la ONU para Siria, Staffan de Mistura, y el viceministro de Relaciones Exteriores de Irán, Husein Yaberi Ansari, posan tras el anuncio de una declaración final tras los diálogos de paz de Siria en Astaná, 24 de enero de 2017.
Publicada: sábado, 28 de enero de 2017 15:36
Actualizada: domingo, 29 de enero de 2017 6:00

Las conversaciones de paz de Siria en Astaná, capital kazaja, concluyeron con la ‎victoria de Bashar al-Asad y de la República Islámica de Irán.‎

“Los diálogos de paz de Siria, concluidos recientemente en Astaná, supusieron una gran victoria para el Gobierno sirio y para Irán”, informó el pasado miércoles el diario británico The Times.

Según el diario, tras la conclusión de los diálogos, Irán, junto a Rusia y Turquía, será uno de los garantes del cese de hostilidades en Siria, acuerdo al que se llegó el 30 de diciembre de 2016.

Los diálogos de paz de Siria, concluidos recientemente en Astaná, supusieron una gran victoria para el Gobierno sirio y para Irán”, informó el diario británico The Times.

El apoyo de Irán a Siria, añadió la fuente, es firme e innegable. Además, el Movimiento de la Resistencia Islámica de El Líbano (Hezbolá) —otro aliado de Siria— desempeñó un rol fundamental en las operaciones del Ejército sirio para expulsar a los grupos terroristas de las afueras de la ciudad de Damasco, capital siria.

 

Los grupos de la “oposición siria” no tendrán otra opción sino aceptar los resultados de las conversaciones de Astaná, sobre todo, después de que Turquía, su principal patrocinador político y geográficamente su principal ruta de suministro de armas, los suscribiera, aseguró.

Admitió que los recientes avances y logros del Ejército sirio y las conversaciones de paz han consolidado al Gobierno del presidente sirio, Bashar al-Asad, y provocado una guerra intestina entre los “rebeldes y los grupos terroristas”.

Aunque los grupos armados insisten en que las conversaciones de paz sobre Siria deben conducir a una transición política, como exigen las resoluciones de las Naciones Unidas, muy pocos de los participantes en las conversaciones creen que esto signifique la salida del presidente Al-Asad.

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