“En caso de necesidad tomamos medidas para garantizar nuestra seguridad, si en las cercanías de nuestras fronteras hay acciones provocativas de nuestros oponentes”, ha asegurado este viernes el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov.
Además, el funcionario ruso ha rechazado los temores por una posible intervención de Rusia a Ucrania, después de que medios occidentales publicaran informaciones que apuntan a que Moscú tiene intención de invadir Ucrania
En este sentido, Peskov ha defendido que el movimiento de las tropas rusas en las fronteras occidentales no tienen funciones provocativas y que Moscú “no representa amenaza para nadie, se desarrolla siguiendo su propio camino y se ocupa de sus propios asuntos”.
“Tenemos que protegernos, mitigar los riesgos y es lo que estamos haciendo”, ha declarado Peskov, enfatizando que Rusia debe “estar alerta” ante la situación actual.
Las declaraciones del portavoz ruso se han producido un día después de que el viceministro de Asuntos Exteriores ruso, Serguéi Riabkov, afirmase que el envío de buques estadounidenses al mar Negro está aumentando aún más las tensiones entre Rusia y el Occidente.
Las relaciones entre Rusia y el Occidente atraviesan un período de gran tensión, a tenor de una serie de cuestiones, incluidas la situación en Ucrania y la anexión de la estratégica península de Crimea a la Federación Rusa en 2014. De hecho, EE.UU. y sus aliados en la OTAN realizan actividades desestabilizadores de manera activa y persistente cerca de las fronteras rusas.
Por su parte, Rusia, en repetidas ocasiones, ha condenado enérgicamente las provocaciones de la OTAN, encabezada por EE.UU., cerca de sus fronteras dejando claro que dará una respuesta contundente a cualquier provocación del Occidente.
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