• Un operario alemán trabaja en una plataforma del proyecto de gasoducto Nord Stream 2.
Publicada: sábado, 5 de diciembre de 2020 2:47

Rusia rechaza la política de sanciones de EE.UU. contra Nord Stream 2 y la define como una manifestación de desafío desleal y contraria al derecho internacional.

En el tema del Nord Stream 2, las sanciones no son nada más que una manifestación de competencia desleal. Por supuesto, tales pasos, en nuestra opinión, son fundamentalmente contrarios a los principios del comercio internacional y del derecho internacional”, ha declarado este viernes a la prensa el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov.

Su declaración se produce luego de que los equipos de negociación de ambas Cámaras del Congreso de EE.UU. es decir el Senado, de mayoría republicana, y la Cámara de Representantes, de mayoría demócrata, informaron en un comunicado conjunto emitido el jueves que incluyen una serie de sanciones ampliadas contra el gasoducto Nord Stream 2 en la versión final del proyecto de ley del gasto del Departamento de Defensa (el Pentágono) para el periodo 2021.

Peskov ha señalado que Rusia defenderá sus intereses afectados seriamente por esta decisión politizada de los representantes estadounidenses, que han querido sumarse a las estratagemas de la Casa Blanca que, en aras de impedir la finalización y la puesta en marcha del megaproyecto, le ha venido aplicando.

 

El gasoducto Nord Stream 2, valorado en casi 11 000 millones de dólares, es la segunda conexión de este tipo impulsada por una alianza de empresas de Rusia, Alemania, Austria, Francia y los Países Bajos, que conectará a los dos primeros países por el fondo del mar Báltico —después de la inauguración de la primera fase en 2011—.

La infraestructura, concebida para diversificar las rutas del suministro del gas ruso a Europa y elevar la seguridad energética permitiendo a Rusia eludir el paso del gaseoducto por Polonia y Ucrania, constará de dos ramales para transportar anualmente hasta 55 000 millones de metros cúbicos de gas natural a Alemania.

Desde la llegada del presidente de EE.UU. Donald Trump al poder en 2017, Washington ha venido imponiendo una serie de sanciones, o en su caso, amenazando a los contratistas que estaban involucrados en la construcción del gaseoducto, a fin de evitar que la colosal estructura se haga realidad.

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