• Integrantes de las fuerzas especiales de Rusia desplegados en el territorio de Siria.
Publicada: domingo, 16 de julio de 2017 1:50
Actualizada: domingo, 16 de julio de 2017 2:28

Algunos analistas creen que Rusia, mediante su intervención en Siria, busca abrir un nuevo frente contra la OTAN en el sur de Europa.

Según ha informado este sábado la revista Newsweek, citando a un informe publicado por el think tank estadounidense Institute for the Study of War (ISW), la intervención rusa en Siria también tiene como objetivo establecer la presencia de Rusia en el sur de Europa y de este modo abrir un nuevo frente contra la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN).

“El presidente ruso Vladimir Putin está estableciendo una presencia militar a largo plazo en el mar Mediterráneo en parte para disputar el libre movimiento de Estados Unidos en la zona y, también, mantener en situación de riesgo al flanco sureño de la OTAN”, se lee en el informe redactado por los analistas Charles Frattini III y Genevieve Casagrande.

La analista política Casagrande también señala el reciente acercamiento entre Rusia y Turquía, un miembro de la OTAN, como muestra de que el Kremlin ya está tratando de sembrar discordia entre Ankara y la OTAN y de este modo distanciar a Turquía de la Alianza Atlántica, algo que le permitiría aumentar su proyección de poder en el sur de Europa.

El presidente ruso Vladimir Putin está estableciendo una presencia militar a largo plazo en el mar Mediterráneo en parte para disputar el libre movimiento de Estados Unidos en la zona y, también, mantener en situación de riesgo al flanco sureño de la OTAN”, se lee en el informe publicado por el think tank estadounidense Institute for the Study of War (ISW).

 

Del mismo modo ha advertido que las tácticas de Rusia para distanciar a Ankara de la OTAN parecen estar funcionando debido a gran parte a las diferencias de opinión entre el liderazgo de la Alianza Atlántica y Ankara.

Además, advierte, Rusia ya ha conseguido que el Gobierno de Damasco le diera vía libre para que sus fuerzas terrestres, aéreas y marítimas tengan una presencia casi permanente en el Mediterráneo y al menos por los próximos 50 años en el territorio sirio, situación que muestra la seriedad de Moscú en presionar a la OTAN desde su flanco sur con sus tropas.

El informe también recuerda que gran parte de los equipos militares y armas rusas desplegados en Siria no son necesarios para la derrota de los grupos extremistas y terroristas en Siria sino que, como es el caso de los sistemas antiaéreos S-300 y S-400, son sistemas militares que son usados en contra de actores estatales.

“Todo esto va más allá de lo que necesita la campaña en contra de los rebeldes sirios y el grupo terrorista EIIL (Daesh, en árabe) y al parecer está claramente dirigida para establecer a Rusia como un actor principal en la región y para desafiar a la OTAN en los próximos años”, se lee en el informe.

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