• El canciller ruso, Serguei Lavrov, y el líder de de un bloque de oposición moderada, el Mañana de Siria, Ahmad al-Jarba (izqda.), 27 de junio de 2016.
Publicada: martes, 28 de junio de 2016 1:56

El canciller ruso, Serguei Lavrov, recordó a la oposición siria que el destino del país debe ser determinado por los propios sirios y sin interferencia extranjera.

Lavrov, en su reunión mantenida el lunes en Moscú con la delegación de un bloque de la denominada 'oposición moderada' siria llamada "El Mañana de Siria", dirigido por Ahmad al-Jarba, habló acerca de los esfuerzos de Rusia para encontrar una solución política a la crisis del país árabe, indica un comunicado de la Cancillería rusa.

El jefe de la Diplomacia rusa transmitió en detalle los enfoques principales de Moscú ante la situación de Siria y sus esfuerzos prácticos para lograr una solución política a la crisis, así como en el tema de la lucha contra el terrorismo, el alivio de la situación humanitaria y el fortalecimiento del régimen del cese de hostilidades en este país.

Las partes también discutieron las perspectivas de los contactos intrasirios mediados por las Naciones Unidas en Ginebra entre las delegaciones del gobierno sirio y un amplio espectro de representantes de la oposición siria que condenan el terrorismo", explicó un comunicado de la Cancillería de Rusia.

Lavrov expresó su esperanza de que Al-Jarba y su movimiento ofrezcan "su propia contribución a la aplicación de uno de los principios fundamentales que los sirios deben decidir su propio destino sin ninguna interferencia desde el exterior", agregó la nota.

"Las partes también discutieron las perspectivas de los contactos intrasirios mediados por las Naciones Unidas en Ginebra entre las delegaciones del gobierno sirio y un amplio espectro de representantes de la oposición siria que condenan el terrorismo", explicó el ministerio.

Desde mediados de marzo de 2011, Siria vive un conflicto armado debido a la actividad de grupos cuya meta es derrocar al Gobierno de Bashar Al-Asad, crisis que ha dejado hasta el momento entre 270.000 y 470.000 muertos, según distintas fuentes.

Tras recibir una solicitud del presidente sirio, Bashar al-Asad, Rusia emprendió en septiembre pasado una campaña de ataques aéreos contra los objetivos de los grupos terroristas, como el EIIL (Daesh, en árabe) y el Frente Al-Nusra, filial siria de Al-Qaeda.

Como resultado del apoyo ruso, el Ejército sirio ha alcanzado relevantes victorias ante los extremistas entre las que se destaca la liberación en marzo pasado de la ciudad monumental de Palmira (Tadmor, en árabe), ubicada en el corazón del país árabe y que cayó en garras de la ultraviolenta banda del EIIL en mayo de 2015.

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