• El portavoz de la Cancillería iraní, Bahram Qasemi.
Publicada: lunes, 19 de septiembre de 2016 15:16

Irán rechaza las recientes acusaciones del Consejo de Cooperación del Golfo en su contra, y dice que es una táctica de Riad para ocultar su apoyo al terrorismo.

Los cancilleres de seis países árabes ribereños del Golfo Pérsico que integran el Consejo de Cooperación del Golfo (CCG), en la declaración final aprobada en su reunión en Nueva York (EE.UU.), prometieron afrontar juntos los complots terroristas, incluidos aquellos, que según alegaron, están urdidos por Irán y el Movimiento de Resistencia Islámica de El Líbano (Hezbolá).

“Sin bases y repetidas”, así ha considerado el portavoz de la Cancillería iraní, Bahram Qasemi, las acusaciones hechas ayer domingo por el organismo panárabe contra el país persa, y asegurado que se trata de una “táctica inválida y fracasada”, impulsada por Arabia Saudí.

El diplomático persa ha aseverado este lunes que con tales afirmaciones “parciales”, la monarquía saudí busca enfrentarse a las demandas de la comunidad internacional por los vínculos que existen entre el wahabismo de Arabia Saudí y los actos de terrorismo acaecidos alrededor del mundo en las últimas dos décadas.

 

Con dichas acusaciones, ha agregado Qasemi, los saudíes tampoco pueden eludir su responsabilidad ante la muerte de miles de fieles musulmanes en la trágica estampida mortal que sucedió en septiembre de 2015 en los rituales de Hach en la localidad de Mina, alrededor de la ciudad saudí de La Meca.

La gestión de Arabia Saudí en las peregrinaciones es cuestionada por varios Estados, como Irán —el país más afectado por dicha catástrofe humanitaria, con 460 muertos—. La República Islámica cree que la tragedia de Mina evidenció la incapacidad de Riad para encargarse de las Mezquitas Sagradas de La Meca y Medina.

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