• Presidente del Consejo del Discernimiento del Sistema de la República Islámica de Irán, Ali Akbar Hashemi Rafsanyani.
Publicada: domingo, 13 de marzo de 2016 1:00

Una unidad sólida entre los chiíes y suníes convertirá a los musulmanes en una fuerza “importante e influyente” en la esfera internacional, asevera un alto funcionario iraní.

Si los (musulmanes) chiíes y suníes llegan a una coherencia y solidaridad, muchos de sus problemas y cuestiones se resolverán y se convertirán en una fuerza importante e influyente en la escena internacional”, afirmó el sábado el presidente del Consejo del Discernimiento del Sistema de la República Islámica de Irán, Ali Akbar Hashemi Rafsanyani.

Ha calificado de una “necesidad crucial” la unidad entre los musulmanes en estos periodos sensibles y críticos en la región y el mundo.

Si los (musulmanes) chiíes y suníes llegan a una coherencia y solidaridad, muchos de sus problemas y cuestiones se resolverán y se convertirán en una fuerza importante e influyente en la escena internacional”, afirmó el presidente del Consejo del Discernimiento del Sistema de la República Islámica de Irán Ali Akbar Hashemi Rafsanyani.

Tal y como ha recalcado el líder de la República Islámica (de Irán, el ayatolá Seyed Ali Jamenei), las pequeñas diferencias entre estas dos (sectas) no debería dar lugar a mayores discrepancias y hostilidades”, subrayó.

El funcionario iraní advirtió de que los enemigos del Islam buscan alimentar la lucha sectaria entre los chiíes y suníes, ante lo que pidió la adopción de un enfoque “prudente y racional” con el fin de cimentar cada vez más las relaciones entre los musulmanes.

En un discurso ofrecido el jueves ante la Asamblea de Expertos, el Líder iraní urgió a frustrar los complots de EE.UU. y el régimen de Israel para “crear divisiones” entre los chiíes y suníes.

“Los enemigos del Islam tratan de convertir dichos conflictos en discrepancias sectarias para así impedir que concluyan fácilmente, y lo que nosotros debemos hacer es no contribuir al cumplimiento de esa meta tan peligrosa”, remarcó el ayatolá Seyed Ali Jamenei.

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